Cómo gestionar las relaciones tras la COVID 19

Te invito a reflexionar: ¿ha cambiado la COVID19 la forma en la que te relacionas con los demás?

Relaciones en la “nueva normalidad”

Ciertamente ahora mismo nos encontramos en un tiempo en el que todavía estamos desescalando y adaptándonos a lo que se conoce como “la nueva normalidad”. Después de haber pasado el confinamiento volver a lo que era nuestra vida y nuestra realidad puede estar resultando un tanto complicado. No solo el cambio se ha producido a nivel de rutina o laboral, sino que a nivel social comienzan a observarse consecuencias derivadas de esta situación.

Tras más de 60 días en casa confinados sin poder ver a familiares, amigos, compañeros de trabajo, ligues… ahora que estamos volviendo a empezar a vernos, hemos de mantener una distancia de seguridad de mínimo dos metros, llevar puesta mascarilla, no dar besos y lavarnos las manos con frecuencia. Es decir, la forma de relacionaros con los demás, las muestras de afecto físicas a las que en nuestra sociedad estamos acostumbrados (precisamente nosotros que somos muy dados a esto) no se pueden llevar a cabo con la naturalidad que antes hacíamos. Ahora hacemos frente a una “nueva normalidad” donde no pueden primar los besos y los abrazos.

Hemos sido testigos de cómo la pandemia ha estrechado lazos y nos ha mantenido conectados y unidos por medio de la tecnología, pero… ¿es oro todo lo que reluce? Todavía es pronto para realizar afirmaciones al 100% ya que todo es muy reciente y no hay estudios por el momento que puedan apoyar las primeras hipótesis que surgen a nivel sociológico acerca de la nueva forma de relacionarse con los demás, pero como digo anteriormente, esta crisis a nivel mundial no ha hecho solo que en muchos casos las relaciones se afiancen, sino que por el contrario ha enfriado esos lazos hasta el punto de cortarlos.

Cómo gestionar las relaciones con los demás tras la COVID 19

¿Qué sucede si las relaciones que teníamos con los demás estaban debilitadas?

“Yo soy yo y mis circunstancias” (José Ortega y Gasset). El confinamiento nos detuvo a todos en el mismo momento, pero no todas las personas nos encontrábamos en el mismo momento. Es decir, hay quienes estaban disfrutando de una buena etapa en su vida y respecto a sus relaciones con los demás y quienes por el contrario tuvieron que sumergirse a un aislamiento con personas que no querían o con circunstancias poco favorecedoras que afectarían con el paso de los días a su salud mental. No ha sido fácil gestionar la convivencia (con la familia, con la pareja, con los compañeros de piso) ni tampoco la intimidad individual dando lugar a situaciones que en ocasiones han podido ser muy estresantes y que han podido debilitar ciertas relaciones. La resiliencia, es decir, la capacidad para adaptarnos positivamente a situaciones adversas de la vida, es un concepto a destacar en esta crisis. Ha habido personas que se han adaptado mejor a las circunstancias que tocaban vivir desarrollando buenas habilidades de afrontamiento y adaptabilidad mientras que otras se han visto sobrepasadas con todo esto.

“El confinamiento nos detuvo en el mismo momento, pero no todas las personas nos encontrábamos en el mismo momento.”

Profundizando un poco más este tiempo se podría llamar también como el momento del “darnos cuenta”. Quizá te hayas sorprendido en varias ocasiones reflexionando sobre esto, es decir, sobre cambios en tu vida. Darnos cuenta de que el ritmo de vida que teníamos no es el que podemos continuar llevando. Darnos cuenta de que esas compañías con las que estábamos saliendo realmente no son el lugar donde mejor nos encontramos. Darnos cuenta de la importancia de tener cerca a quienes realmente queremos y nos hacen bien (nos suman). Darnos cuenta de que estábamos inmersos en una relación tóxica de la cual no sabíamos salir. Y más ejemplos que estoy segura que os han venido a la mente conforme lo leíais. Pues bien, si esto ha sido así os diré una cosa: tranquilxs, está bien que os hayáis dado cuenta y no pasa nada.

Gestionar las relaciones que no nos hacían bien antes de la pandemia

Respecto a la nueva forma de relacionarnos con los demás quiero hacer hincapié en la importancia de soltar en tiempos de coronavirus. Nadie dijo que fuera fácil soltar, ni en esta situación ni en cualquier otra que nos haya tocado vivir. Como he citado anteriormente cada persona tiene unas circunstancias diferentes al resto. Es cierto que hemos podido darnos cuenta de que hay relaciones (ya sean de amistad o de pareja) que no queremos seguir teniendo en nuestra vida. Relaciones que ya estaban debilitadas antes de esta crisis pero que ahora con más razón no queremos seguir alargando. Y vuelvo a repetir, no pasada nada, porque está bien darnos cuenta de que alguien no nos hace bien, no nos suma, no nos permite continuar… y darte el privilegio de coger las riendas de tu vida y poner punto y final a eso a lo que estabas sometidx te dará paz. Ahora bien, esta pandemia puede dar lugar a la impulsividad derivada de un razonamiento emocional por lo que ¡cuidado! porque esta es una de las trampas que nuestra mente puede ponernos en el camino. Puede que debido a la convivencia durante 24 horas o por el contrario la falta de contacto durante tanto tiempo, haya sembrado dudas en ti basadas en razonamientos irracionales que son los que te están haciendo sufrir y sembrando dudas que antes no existían. Si es así, paciencia, adaptarnos a esta nueva forma de relacionarnos con los demás puede ser costoso pero tomar decisiones basadas en sensaciones que solo hemos sentido durante el confinamiento puede ser precipitado. Si este es tu caso, es importante no poner el foco solo en lo que te ha podido separar de esas personas durante la pandemia sino en lo que te une a ellas. Sino sabes cómo hacerlo nosotras podemos ayudarte, reserva ahora tu sesión de terapia online.

“Ahora tenemos la oportunidad de volver a empezar. Dejar ir forma parte de la vida”

“A veces, soltar no es necesariamente un sacrificio ni un adiós, sino más bien un <<gracias>> por todo lo aprendido” Ahora tenemos la oportunidad de volver a empezar si nos hemos dado cuenta de que algo no iba bien en algunas de las relaciones con los demás. Dejar ir forma parte de la vida. Date la oportunidad de liberarte si eso es lo que necesitas.

¡Compartir es vivir!

Asegura ser persona antes que psicóloga por vocación y este es su mantra: “Conozca todas las teorías, domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea apenas otra alma humana” (Carl Jung). Así es como quiere llegar con cada palabra.

Deja un comentario