Salud mental

Ansiedad generalizada: Qué es, síntomas y tratamiento

Rocío Penas

Escrito y revisado por Rocío Penas, psicóloga con enfoque integrador.

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Ansiedad generalizada portada

La ansiedad generalizada es mucho más que “estar nerviosa”. Es esa preocupación constante que, poco a poco, va limitando tu funcionalidad y apagando tu bienestar emocional. Sabemos que convivir con este malestar psicológico no es sencillo y, a veces, muy solitario. Aunque queremos recordarte que siempre puedes contar con el acompañamiento de una psicóloga online especializada en ansiedad para no llevar esta carga tú sola.

En este artículo entraremos en detalle en este concepto; será el primer paso para entenderte, abrazarte y recuperar la calma que mereces.

¿Qué es el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG)?

Aunque a menudo hablamos de ansiedad generalizada de forma casual para describir esa sensación de estar “en un hilo” o con el “runrún” constante en la cabeza, en psicología utilizamos un término más preciso cuando esta sensación se instala en nuestra vida: el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG).

El TAG no es simplemente estar estresada por un examen, una mudanza o un problema puntual en el trabajo. Es una condición de salud mental caracterizada por una preocupación excesiva, persistente y difícil de controlar sobre diversas actividades o eventos del día a día.

¿En qué se diferencia de la ansiedad común?

La diferencia principal reside en la proporción y la frecuencia. Mientras que la ansiedad común aparece ante un peligro real y desaparece cuando el problema se resuelve, en el trastorno la ansiedad:

  • Es desproporcionada: Te preocupas por cosas pequeñas como si fueran catástrofes inminentes.
  • Es omnipresente: No necesitas un motivo concreto para sentirte angustiada; la ansiedad parece “flotar” y pegarse a cualquier pensamiento.
  • Es persistente: Para poder considerarlo como TAG, esta sensación debe acompañarte la mayor parte de tus días durante, al menos, seis meses.

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Síntomas de la ansiedad generalizada

En el trastorno de ansiedad generalizada existe un manejo poco adaptado de una de las emociones más incómodas que transitamos las personas: la ansiedad. Ir en contra de eso que estamos sintiendo (sensaciones físicas, pensamiento y conducta) lo único que hará es que cada vez cueste más regularnos.

Síntomas físicos

  • Presión en el pecho.
  • Sensación de mareo.
  • Palpitaciones en exceso (taquicardia).
  • Temblores.
  • Sudoración en exceso.
  • Tensión arterial elevada.
  • Respiración más agitada.
  • Dolor de cabeza tensional.
  • Cambios en el funcionamiento gastrointestinal.
  • Sequedad en la boca.
  • Fatiga.
  • Insomnio.

Síntomas cognitivos

  • Anticipación de resultados no deseados.
  • Preocupación constante.
  • Temor.
  • Inseguridad.
  • Ideas de inferioridad.
  • Dificultad para concentrarse. 
  • Dificultad para la toma de decisiones.
  • Sensación de desorganización.
  • Sensación de pérdida de control.
  • Nerviosismo.

Síntomas conductuales

  • Hiperactividad.
  • Evitación de situaciones.
  • Rituales.
  • Procrastinación.
  • Comprobaciones.
  • Abandono de actividades.
  • Irritabilidad.
Ansiedad generalizada que es

Tratamiento para el Trastorno de Ansiedad Generalizada

La ansiedad generalizada limita mucho la vida de la persona que la sufre. Es cierto que con el tratamiento adecuado se aprende a gestionar mucho mejor toda esta sintomatología recogida en el apartado anterior.

Como ocurre con otros trastornos emocionales, el tratamiento más efectivo siempre es desde un trabajo multidisciplinar (varios profesionales de diferentes áreas trabajan en conjunto para ofrecer la mejor atención a la persona).

Terapia Cognitivo Conductual (TCC)

Es la más conocida para trabajar los síntomas asociados a la ansiedad generalizada. 

Es muy útil para trabajar sobre todo la parte de los síntomas cognitivos dotando a la persona de herramientas para desmontar los pensamientos anticipatorios, reducir la preocupación excesiva, entrenar la tolerancia a la incertidumbre y acompañar a exponerse a situaciones que se pueden estar evitando.

Terapia basada en el trauma

A veces la ansiedad se ha instaurado como mecanismo de supervivencia por lo que será muy importante bucear en la historia de vida de la persona para poder acompañarla y dotarle de otras herramientas con las cuales vivir en el día a día.

Aquí, podemos encontrar diferentes técnicas como: EMDR (son las siglas en inglés de «Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares»), trabajo de partes con IFS (son las siglas en inglés de «Sistema de la Familia Interna»), terapia sensoriomotriz, regulación del sistema nervioso.

Terapia integradora

Se pone el foco en la persona y no solo en el síntoma. Tiene como objetivos identificar las necesidades emocionales, desarrollar la autocompasión, revisar patrones que se repiten por historia de la infancia y construir los límites necesarios para vivir. Es este el enfoque que en Somos Estupendas seguimos en terapia, dado que integra diferentes herramientas y aspectos teóricos para ayudarte de la manera más individualizada.

Tratamiento farmacológico

Cuando sea necesario la ansiedad generalizada quizá requiera de medicación. Los más comunes suelen ser antidepresivos o ansiolíticos puntuales y siempre deben ser preescritos por psiquiatría

¿Cómo recuperarse de la ansiedad generalizada?

La recuperación de la ansiedad generalizada no es lineal. Estará centrada en poner el foco en los pilares afectados por los síntomas:

Entrenar el cuerpo

Aprender a que nuestro cuerpo nos perciba físicamente en calma. Estar relajada no es peligroso. Respiraciones profundas y más lentas, pausas entre tareas y mover el cuerpo de forma suave y regular pueden ayudar a calmar la ansiedad y la recuperación de la ansiedad generalizada.

Entrenar la mente

Practicar la toma de conciencia del aquí y ahora para que nuestra mente viva más en lo que está pasando que en lo que pasará. No responder a los pensamientos como si fueran una realidad calmará la ansiedad anticipatoria.

La práctica de mindfulness (atención en el aquí y ahora) puede ser una buena aliada para la mente.

Entrenar la conducta

Acompañarnos en este proceso con la delicadeza y compasión que lo haríamos con una persona importante para nosotras. Sin juicio, sin exigencia, sin prisa. Dar una nueva narrativa donde la seguridad no depende del control.

Con el acompañamiento adecuado y un cambio de hábitos más centrados en regular el sistema nervioso la ansiedad generaliza disminuye y abre paso a que la vida pueda sentirse de nuevo un lugar más seguro.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo ansiedad generalizada que Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG)?

No exactamente. Aunque se usan como sinónimos, la ansiedad generalizada es el síntoma (la sensación de estar preocupada por todo), mientras que el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) es el diagnóstico clínico que se da cuando esa sensación es constante e interfiere en tu vida.

¿La ansiedad generalizada tiene cura o la tendré para siempre?

Sí. Con la terapia adecuada, aprenderás a entender por qué saltan tus alarmas y cómo bajarlas de volumen. Muchas personas logran que la ansiedad deje de ser la protagonista de su vida y pase a ser algo anecdótico o manejable. No es una condena, es un estado del que se puede salir.

¿Cuál es la diferencia entre ansiedad generalizada y ataques de pánico?

Imagínalo así: el ataque de pánico es como una tormenta de verano, muy intensa, aterradora y repentina, pero de corta duración. La ansiedad generalizada, en cambio, es como una lluvia fina y gris que no cesa en todo el día; es una preocupación de fondo constante, menos explosiva que el pánico, pero más desgastante por su duración en el tiempo. Aunque ojo, una persona con TAG también puede sufrir ataques de pánico puntuales.

¿A qué edad comienza el trastorno de ansiedad generalizada​?

Puede comenzar a cualquier edad, pero lo más habitual es que el diagnóstico se dé en la edad adulta, con una edad media de inicio en torno a los 30 años. Esto la diferencia de otros tipos de ansiedad (como las fobias) que suelen ser más tempranas.


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El contenido ha sido redactado con fines divulgativos, en ningún caso puede sustituir la valoración de un profesional. El artículo ha sido revisado por el equipo de redacción clínica.

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