Introducción
En Somos Estupendas entendemos la importancia de visibilizar la salud mental a través de datos empíricos y representativos. Este informe se ha elaborado a partir de las respuestas obtenidas en nuestro Test de Ansiedad, consolidando una de las muestras más grandes y significativas en el ámbito del bienestar psicológico en habla hispana: 147.525 participantes.
El tamaño de esta muestra (N=147.525) nos permite establecer una radiografía precisa de cómo se manifiesta la ansiedad en la actualidad, abarcando desde la sintomatología cognitiva hasta la somatización física.

Metodología
Los datos presentados proceden de las respuestas obtenidas a través del Test de Ansiedad de Somos Estupendas.
El análisis se ha realizado sobre un total de 147.525 respuestas registradas entre 07/07/2025 hasta el 07/07/2026.
El test tiene un carácter orientativo y divulgativo, y fue diseñado para ayudar a las personas a reflexionar sobre posibles manifestaciones de ansiedad en su vida cotidiana.
Los resultados reflejan las respuestas autoinformadas por las personas participantes.
Los porcentajes presentados corresponden a la frecuencia con la que las personas reportan determinadas experiencias, síntomas o sensaciones recogidas en el test.
Limitaciones e interpretación de los datos
La participación en el test es voluntaria, por lo que existe un sesgo de autoselección: es probable que quienes realizan el test tengan un interés previo, preocupación o identificación con la temática de la ansiedad.
La muestra no ha sido seleccionada de forma aleatoria ni diseñada para ser representativa de la población general.
No se dispone de información sociodemográfica detallada (edad, género, país de residencia, situación socioeconómica, antecedentes clínicos, etc.), por lo que no es posible realizar análisis comparativos entre grupos poblacionales.
No puede garantizarse que una misma persona no haya completado el test en más de una ocasión.
El test no constituye una herramienta diagnóstica ni sustituye la evaluación realizada por profesionales de la salud mental.
Los resultados no permiten establecer prevalencias reales de ansiedad en la población general ni extraer conclusiones epidemiológicas.
Los datos deben interpretarse como una fotografía de las experiencias reportadas por las personas que decidieron realizar el test, y no como una representación exacta de la sociedad en su conjunto.
Las preguntas del test fueron diseñadas con fines psicoeducativos y orientativos, no como un instrumento de investigación científica ni como una escala clínica validada para la elaboración de estudios poblacionales.
Hallazgos principales: la prevalencia del síntoma
Para facilitar el análisis, hemos categorizado las respuestas en tres dimensiones principales de la ansiedad: cognitiva, física y emocional. Los porcentajes de “afectación clínica” presentados a continuación suman a las personas que han respondido “De acuerdo” y “Muy de acuerdo” en cada indicador.
Dimensión cognitiva. La epidemia del sobrepensamiento
Los datos revelan que la rumiación y la ansiedad anticipatoria son los síntomas más universales entre las encuestadas.
- El 92,0% entra en bucle: 135.735 personas de la muestra afirman que entran en bucle con sus pensamientos y sienten que piensan “demasiado”.

- El 91,3% sufre de ansiedad anticipatoria: 134.636 personas sufren creando escenarios malos o negativos adelantándose a situaciones que no han sucedido (el fenómeno del “¿y si…?”).

- El 88,8% se preocupa en exceso: 131.068 encuestadas reconocen darle demasiadas vueltas a las cosas.

Dimensión física (somatización) y descanso
El cuerpo es la principal caja de resonancia de la ansiedad no gestionada. Los datos de Somos Estupendas demuestran que la salud física de las personas que respondieron el test, está severamente comprometida por el malestar emocional.
- Agotamiento profundo: un alarmante 81,8% (120.768 personas) reporta pasar los días con sensación de mucho cansancio o agotamiento físico y mental.

- Insomnio derivado de la preocupación: el 77,6% (114.581 personas) encuentra dificultades para conciliar o mantener el sueño debido a sus preocupaciones.

- Tensión muscular y problemas somáticos: un 81,5% (120.295) nota tensión corporal focalizada (mandíbula, cervicales) y un 67,1% (98.986) reporta dolores de cabeza e incluso mareos recurrentes.

- Presión en el pecho/estómago: el 81,5% (120.295 participantes) experimenta frecuentemente la sensación de un “nudo” o presión, manifestación física habitualmente descrita en experiencias de ansiedad.

Dimensión emocional y sensación de descontrol
Los datos muestran una elevada presencia de experiencias asociadas al malestar emocional.
- Falta de calma: al 69,1% (101.975 personas) le cuesta sentirse tranquila o calmada en su día a día.

- Sensación de sentirse sobrepasada: el 80,7% (119.052 participantes) indica que se suele agobiar con facilidad.

- Dificultad con la gestión del miedo: el 74,6% (110.020 personas) señala que el miedo es una emoción que les cuesta gestionar.

- Agitación frecuente: un 72,0% (106.182 participantes) afirma sentirse frecuentemente nerviosa o agitada.

Conclusión Institucional
La base de datos analizada (N=147.525), derivada del Test de Ansiedad de Somos Estupendas, constituye una valiosa aproximación al malestar percibido por las personas que acuden a nuestra plataforma en busca de apoyo. Si bien estos datos reflejan la realidad específica de una muestra autoseleccionada y no pretenden estandarizarse como un indicador epidemiológico global de la población general, las respuestas obtenidas ofrecen una panorámica muy significativa sobre las principales demandas de ayuda psicológica en la actualidad.
Los resultados muestran que el malestar emocional de las personas no se limita a preocupaciones puntuales, sino que se manifiesta de forma muy prevalente a través de una intensa rumiación cognitiva, dificultades auto-reportadas en el descanso y una marcada sensación de agotamiento físico y mental.
Lejos de buscar un diagnóstico clínico, que requeriría una evaluación individualizada, la alta incidencia de estas respuestas nos invita a reflexionar sobre la necesidad de normalizar la salud mental y seguir facilitando espacios terapéuticos y herramientas de gestión emocional accesibles, de calidad y adaptadas a las necesidades expresadas por nuestra comunidad.