Psicología y bienestar

Mi madre tiene depresión. Cómo acompañarla en el día a día

Paula Gallego Fernández

Escrito y revisado por Paula Gallego Fernández, psicóloga con enfoque integrador.

Actualizado el

Acompañar cuando una madre tiene depresión es una situación muy complicada. Muchas veces queremos ayudar de la mejor manera pero no sabemos bien cómo hacerlo.

En este artículo, vamos a profundizar en lo que podemos hacer a la hora de acompañar a una madre que se encuentra pasando por un proceso depresivo, y qué podemos decir para poder validar e incluso ayudar a iniciar un proceso terapéutico.

La importancia de entender lo que le pasa

Comprender qué es la depresión y los síntomas de la depresión es el primer paso para poder acompañar de forma adecuada. La depresión no es simplemente estar triste o tener un mal día, es un estado emocional y físico que afecta a cómo una persona piensa, siente y vive su día a día (World Health Organization, 2023). 

Cuando hablamos de madres, todo esto puede vivirse con una mayor implicación emocional.

Es normal que aparezcan dudas sobre cómo acompañar cuando una madre tiene depresión. Nos pueden invadir pensamientos como: “no sé qué hacer”, “no sé si lo estoy haciendo bien” o “nada de lo que hago parece ayudar” y terminamos sintiendo frustración, culpa y un elevado agotamiento emocional.

Ante una depresión, no todas las madres van a sentirse igual, ni van a necesitar lo mismo. Aquí es donde cobra especial importancia la ayuda profesional especializada en depresión, que pueda atender las necesidades de cada persona, ya que por ejemplo, una madre con depresión posparto, puede no necesitar el mismo acompañamiento que un trastorno depresivo mayor.

Cómo ayudarla en el día a día sin asumir el rol de terapeuta

La depresión no es una elección, sino una experiencia que necesita, en muchos casos, la ayuda de un profesional, por eso, es importante recordar que nuestro papel se centra en acompañar, no asumir el rol de un terapeuta. Algunas pautas nos pueden servir para acompañar: 

  • Estar disponible sin invadir su espacio (Cuijpers et al., 2019).
  • Escuchar más que aconsejar (Beck, 1979).
  • Validar sus emociones sin intentar cambiarlas (Gilbert, 2009).
  • Respetar sus ritmos, incluso cuando queramos que el cambio y la mejora sea más rápida (WHO, 2023).
  • Evitar presionarla para que “esté mejor”.
  • Ofrecer ayuda en tareas concretas (hacer la compra, acompañarla a dar un paseo) (Cuijpers et al., 2019).
  • Recordar que no eres su terapeuta ni responsable de su recuperación (NICE, 2022).

Qué frases necesita escuchar tu madre

Aunque nuestra intención siempre sea buena, la correcta elección de nuestras palabras puede marcar la diferencia. Para validar sus emociones y ofrecerle un refugio seguro, te proponemos cambiar esas expresiones por palabras que abracen de verdad

  • En lugar de decir: “Estás así porque quieres”; prueba a decir: “Entiendo que te sientas así, tiene que ser muy difícil”.
  • En vez de decir: “Llevas mucho tiempo en terapia, ya deberías estar mejor”; prueba a decir “Podemos ir paso a paso, sin prisa”.
  • En vez de decir: “Tienes que poner de tu parte”; prueba a decir: “Sé que no es fácil, ¿hay algo pequeño en lo que pueda ayudarte hoy?”.
  • En vez de decir: “Otros están peor que tú”; prueba a decir: “Lo que sientes es importante, aunque no siempre tenga una explicación clara” (Gilbert, 2009).
  • En vez de decir: “Anímate”; prueba a decir: “No tienes que estar bien todo el tiempo, estoy contigo igualmente” (Cuijpers et al., 2019).

Dar el paso hacia la terapia: cómo acompañarla a pedir ayuda profesional

Dar el paso de ir a terapia puede ser un momento muy difícil. Estos puntos nos pueden ayudar a tomar esta decisión a la hora de acompañar a una madre con depresión:

  • Sacar el tema con delicadeza y sin imponer.
  • Normalizar la terapia como una forma de cuidado.
  • Evitar plantearlo como “la única solución”.
  • Acompañarla a la primera cita si lo necesita.
  • Respetar su ritmo si aún no se siente preparada.
  • Reforzar la idea de que pedir ayuda es un acto de valentía.
  • Mantener el apoyo independientemente de su decisión.
  • Evitar convertirte en intermediario constante con el profesional.
  • Recordar que el proceso terapéutico lleva tiempo.

Es importante recordar que, ayudar a una persona con depresión no es tarea fácil y, como acompañantes, no necesitamos tener todas las respuestas. A veces, lo más valioso que podemos ofrecer es, comprensión, la capacidad de validar lo que está sintiendo y sobre todo nuestra presencia.

Referencias

  • American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders DSM-5 (5th ed.).
  • Beck, A. T. (1979). Cognitive Therapy of Depression. Guilford Press.
  • Cuijpers, P., Quero, S., Dowrick, C., & Arroll, B. (2019). Psychological Treatment of Depression in Primary Care: Recent Developments. Current psychiatry reports21(12), 129. https://doi.org/10.1007/s11920-019-1117-x
  • Gilbert, P. (2009). The Compassionate Mind. Constable.
  • Jacobson, N. S., Martell, C. R., & Dimidjian, S. (2001). Behavioral activation treatment for depression: Returning to contextual roots. Clinical Psychology Science and Practice, 8(3), 255–270. https://doi.org/10.1093/clipsy.8.3.255
  • National Institute for Health and Care Excellence (NICE). (2022). Depression in adults: treatment and management.
  • World Health Organization (WHO). (2023). Depression fact sheet. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/depression

¿Nos compartes?

Ayuda a que el contenido llegue más lejos

El contenido ha sido redactado con fines divulgativos, en ningún caso puede sustituir la valoración de un profesional. El artículo ha sido revisado por el equipo de redacción clínica.

Deja un comentario

¿Lo que leíste te ha resonado?

Test de terapia

¿Sientes que no estás bien pero no sabes lo que te pasa? Este test puede ayudarte a valorar si este es un bueno momento para iniciar terapia.

Somos estupendas psicología
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.