¿Alguna vez has sentido que hablas tan deprisa que las palabras se atropellan y te cuesta que los demás te entiendan? ¿O conoces a alguien que hable tan rápido que parece que su pensamiento va por delante de su voz? A esto se le conoce como taquilalia. Una distorsión en el habla que suele estar relacionado con un discurso poco claro y difícil de seguir, hablar de una forma tan acelerada que puede generar mucha frustración y dificultad en las relaciones personales y sociales.
Si tú o alguien que conoces se identifica con esta manera de hablar, en este artículo vas a encontrar mucha información sobre qué es la taquilalia, por qué aparece y como puede abordarse.
¿Qué es la taquilalia?
La taquilalia es una distorsión de la fluidez del habla, se suele caracterizar por mostrar un habla muy rápida y muy atropellada, llegando incluso a omitir o contraer sílabas. Se suele tener un discurso muy desorganizado y difícil de entender. Existe una gran dificultad para organizar los pensamientos.
No se debe a tener problemas de articulación sino suele ser una alteración en el ritmo y en la fluidez del hablar, y puede estar asociado a factores emocionales, neurológicos o a otros trastornos del lenguaje. La persona es consciente de la aceleración de su habla y la dificultad que tienen los demás en poderla comprender.
Es una dificultad que suele aparecer en la infancia, cuando empieza a desarrollarse el habla en los niños o en la adolescencia.
¿Por qué aparece?
La taquilalia es un patrón de comunicación multicausal, es decir puede aparecer por diversos motivos. A continuación vamos a explicar algunos de ellos:
- Estilos de crianza: el habla se aprende por observación e imitación, por lo que la familia tiene un peso muy importante en la taquilalia. Si las madres o los padres hablan rápido o se relacionan desde la impulsividad, los niños lo imitan.
- Trastornos del Neurodesarrollo, como por ejemplo el TDAH, donde la impulsividad o la aceleración del pensamiento influye directamente en la velocidad del habla.
- Estrés: si estamos viviendo una época intensa donde es difícil gestionar los niveles de estrés, nuestro cuerpo lo nota, ya que el corazón late más rápido, la respiración se vuelve superficial, el pensamiento se acelera, y como consecuencia el habla empieza a acelerarse.
- Estados emocionales intensos, como euforia, excitación o enfado que puede afectar al ritmo del habla.
- La fatiga mental, también puede afectar a la capacidad de autocontrol y de planificación del lenguaje. Cuando estoy cansada mentalmente afecta directamente al habla.
En muchos casos la taquilalia se mantiene por un círculo, un bucle constante. Cuando hablo no se me entiende bien, eso hace que me ponga nerviosa o frustrada y entonces hablo mas deprisa y se me entiende menos.
¿En qué se diferencia la taquilalia de la taquifemia?
La diferencia principal entre la taquilalia y la taquifemia es que la taquilalia es un problema del habla que se mantiene en el tiempo: la persona habla tan rápido que cuesta entenderla y suele omitir sílabas y existe una gran dificultad para que se la entienda.
En cambio, la taquifemia es un fenómeno puntual y transitorio. Aparece cuando una persona comienza a hablar más rápido de lo habitual debido a estados emocionales intensos, como nerviosismo, ansiedad o excitación ante una situación concreta. Es decir, no se trata de una forma de hablar permanente, sino que se manifiesta solo en determinados momentos.
Por lo general, el mensaje sigue siendo comprensible, aunque el ritmo del habla sea acelerado. Además, en muchos casos la persona no es consciente de que está hablando más deprisa, especialmente cuando la taquifemia se presenta en situaciones de ansiedad.

Síntomas y señales para detectar la taquilalia
Para poder saber más sobre la taquilalia es importante conocer cuáles son los síntomas o los signos más comunes que presentan las personas con taquilalia. A continuación, vamos a explicar algunos de ellos (Mateos, 2023):
- Ritmo del habla acelerado: en momentos de excitación o de emoción el habla empieza a ser cada vez más rápido.
- Disminución de pausas entre palabras.
- Habla imprecisa.
- Desorganización en el discurso.
- Entonación monótona, no hay cambios en el tono.
- Inquietud corporal.
- Utilización de muletillas y repeticiones.
- Distorsiones, sustituciones u omisiones de sonidos o de sílabas.
- Pausas mal utilizadas en el discurso.
- Repeticiones, bloqueos o correcciones constantes.
- Dificultad para la persona que recibe el discurso lo comprenda con claridad.
¿Cómo podemos acompañar a una persona con taquilalia?
Acompañar a una persona con taquilalia es necesario realizar un trabajo conjunto entre la logopedia y la terapia psicológica, especialmente desde el enfoque cognitivo-conductual. La intervención debe ser individualizada, ya que es fundamental conocer en profundidad las características de cada caso. En muchas ocasiones, además, el apoyo emocional resulta un componente esencial del proceso terapéutico.
La intervención logopédica es la parte más importante del tratamiento, ya que ayuda a la persona a hablar más despacio y a que los demás te entiendan mejor. Para conseguirlo, se utilizan técnicas como el control del ritmo al habla, el uso de pausas de forma conscientes, ejercicios de respiración y relajación, y la lectura guiada a un ritmo más lento. La meditación para la respiración consciente también es una técnica muy utilizada.
La terapia cognitiva conductual esta focalizada en trabajar la ansiedad y la impulsividad, ya que la taquilalia esta asociada a problemas de ansiedad, de TDAH y de dificultades de autocontrol verbal. Lo más importante de trabajar con este tipo de terapia es: la regulación emocional, la consciencia del habla y la atención sostenida.
El trabajo con la familia y la escuela es fundamental en casos de taquilalia, especialmente en la época infantil pero también en la adolescencia, debido a la importancia del apoyo emocional. Durante la adolescencia, tener una dificultad en el habla puede generar mucho malestar, ya que la persona no entiende lo que le ocurre, ni porqué le ocurre y es algo diferente a los demás. Esto puede provocar sentimientos de tristeza y de frustración. Por ello, el apoyo familiar y escolar es esencial para acompañarlas y ayudar a que afronten situaciones difíciles.
Referencias
Mateos, J. (2023). Conoce la taquilalia en profundidad. Jennifer Mateos Logopedia.

