Talasofobia: Miedo al mar
Para algunas personas el océano es relajación, para otras puro terror. Conoce la talasofobia: el miedo al mar y sus síntomas.
Psicóloga colegiada 27435 Actualizado el 5 min de lectura
Cuando llega el verano, en lo primero que piensa la mayoría es en sus vacaciones en la playa y en los largos baños para soportar el calor. Pero esto no es para quien tiene talasofobia o miedo al mar. Esta fobia dificulta la vida de las personas que la sufren, pero puede mejorar con tratamiento psicológico
En este artículo 3 apartados
¿Qué es la talasofobia?
La talasofobia es uno de los tipos de fobias específicas. Se trata de la fobia al mar, al océano y a sus profundidades. Una fobia es un trastorno de ansiedad que se caracteriza por un gran miedo irracional e incontrolable ante algo que objetivamente no presenta un peligro real o que no es muy peligroso. No se trata de tener miedo al agua, sino a lo que pueda haber dentro de ella y a su amplia extensión, especialmente si se trata de una zona oscura o profunda.
La talasofobia es más frecuente de lo que creemos. Además, muchísimas personas tienen cierto grado de miedo al mar y el océano, aunque no en todas se trate de fobia.
El miedo irracional no aparece solo cuando la persona está físicamente frente al mar o al océano, sino también puede desencadenarlo una fotografía o la imaginación. Aunque estas situaciones claramente no son peligrosas, la persona con talasofobia siente un miedo al mar irracional.

Síntomas de la talasofobia o miedo al mar
Independientemente de cuáles hayan sido las causas de la fobia, la talasofobia o miedo al mar genera varios síntomas que afectan al bienestar y la calidad de vida, aquí puedes conocer los más destacados:
Miedo intenso y ansiedad
Las fobias están clasificadas como trastornos de ansiedad, así que los principales síntomas relacionados que podemos encontrar son mareos, taquicardia, sudores, dificultades respiratorias, tensión o espasmos musculares…
Así quien tenga talasofobia o miedo al mar experimentará crisis de ansiedad, pudiendo incluso sufrir ataques de pánico.
Evitación
El terror y ansiedad anticipatoria genera que se eviten esas situaciones de potencial peligro. Así, quien tenga talasofobia y miedo al mar tratará de evitar aquellos lugares donde se pueda exponer al mar, como días de playa, paseos marítimos, viajes de avión o barco que atraviesen el mar o el océano, etc.
En aquellos casos más complejos la persona puede incluso evitar exponerse a imágenes o vídeos que contengan esas situaciones o similares. También intentará escapar de la imaginación de sitios con agua profunda.
Pensamientos intrusivos
Pese a que pensando de forma racional la persona sabe que no hay ningún peligro, aparecen en su mente pensamientos obsesivos irracionales. Cuando se enfrentan a la situación que les da miedo no pueden evitar tener pensamientos catastróficos.
Es muy difícil deshacerse de esos pensamientos y le generan una gran angustia, desencadenando los síntomas de ansiedad.
Interfiere en la vida diaria
Sin duda la talasofobia y sus síntomas generan un gran malestar en la persona que los sufre, pudiendo hacer que modifique su día a día. Los eventos sociales vinculados al mar, viajar o incluso vivir en una zona cercana a la costa pueden ser experiencias muy desagradables para la persona que condicionarán su vida.
Cómo curar la talasofobia
Si bien la talasofobia y el miedo al mar es un trastorno que más complejo de lo que parece, con el acompañamiento profesional adecuado puede ser trabajada y eliminada. Es recomendable que, si es algo que no puede sostener, busques ayuda.
La psicología ha estudiado este trastorno y existen técnicas y tratamientos que te pueden ayudar a superarla. Aquí te comento los dos abordajes terapéuticos más utilizados:
Terapia de exposición
La terapia de elección para las fobias es la exposición. Durante este proceso terapéutico, se exploran y eligen aquellas situaciones que despiertan miedo y ansiedad vinculadas a la fobia. De forma progresiva se inicia una exposición a esas situaciones seleccionadas, de forma gradual: de más gestionables a menos.
La idea es que, en entornos controlados (inicialmente con imaginación si hace falta) y con la supervisión de la profesional, puedas ir afrontando aquello que te da miedo y la ansiedad que se activa. Durante la exposición progresiva se van adquiriendo herramientas de afrontamiento y se va reduciendo tu sensibilidad ante seas situaciones que te generan talasofobia.
Técnicas de relajación
Junto a la terapia de exposición, se van trabajando diferentes técnicas de relajación para la ansiedad. Esto te ayudará a gestionar mejor la sintomatología y el estrés que aparece al acercarte al mar, océano o aquello que te da miedo vinculado a la talasofobia.
Algunas de las técnicas de relajación que puedes utilizar son:
- Relajación muscular progresivatensaremos y destensaremos los músculos de cada parte de nuestro cuerpo poniendo atención a las sensaciones y diferencia entre los dos estados. Existen audios guiados que pueden ayudarte a llevarla a cabo.
- La respiración profunda y diafragmáticarealizando respiraciones calmadas pero profundas tratando de llevar el aire a la parte baja del vientre y no hinchando el pecho.
- Visualización de imágenes relajantesa través de la imaginación u observando imágenes agradables o que nos hagan sentir que estamos en un lugar seguro.
Si has llegado hasta aquí y crees que tienes talasofobia o miedo al mar puedes sentirte mejor buscando ayuda a través de nuestra terapia psicológica online.
Pero, si solo sientes algo de respeto no estaríamos hablando de fobia. El mar es un lugar desconocido para nosotras y es normal que nos pueda generar algo de angustia.
Escrito y revisado por
Beatriz Pujante
Graduada en psicología, con n.º de colegiada 27435. 5 años de experiencia como psicóloga sanitaria, especializada en emergencias, terapia sexual y trauma complejo. Este contenido tiene fines divulgativos y no sustituye la valoración de una profesional.
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