Cómo perder el miedo a cambiar de trabajo

Todas las personas hemos pasado por la adaptación a un cambio, dentro de una escala entre el blanco y el negro hay muchas tonalidades, tantas como cambios pueden darse. No hay ningún día que sea exactamente igual a otro, por lo tanto, todos los días cambia algo y con ello cambiamos nosotros. Eso sí, hay cambios que pasan más desapercibidos y otros que te descolocan por completo, uno de ellos es el cambio de trabajo, y en parte es algo normal puesto que gran parte de nuestra vida la pasamos trabajando, pero no te preocupes aquí te encontrarás cómo perder el miedo a cambiar de trabajo.

Procesos para el perder el miedo

“La grandeza del cambio reside en ti, eres tú quien percibe su tamaño’’

Para ello, algo fundamental en los seres humanos es la adaptabilidad, entendiendo que es una capacidad que hace que las personas puedan permanecer y adaptarse en situaciones de cambio de una manera sana y con una visión enriquecedora. Podemos relacionarlo en cierta manera con la resiliencia, siendo ésta la capacidad de salir de situaciones difíciles y con mucha carga emocional.

El cambiar de trabajo a unas personas puede suponerles un nuevo reto y sin embargo a otras puede darles miedo y hacer que se sientan angustiadas. Aunque es cierto que es un agente estresor, también es cierto que según la interpretación que tú hagas, hará que te sea más o menos impactante.

Para que el proceso de cambio te sea más leve, es necesario que conozcas las etapas que existen ante un proceso de adaptación.

  • Negación: Esta etapa se caracteriza por una percepción de situaciones de peligro. Suele vivenciarse con ansiedad y con emociones como el miedo. En esta etapa es normal focalizar la atención en las resistencias que cada persona tiene al cambio.
  • Defensa: Aquí aparecen los argumentos y los pensamientos del tipo ‘’con lo bien que estaba en mi anterior trabajo’’ ‘’nada será como era’’ ‘’allí ya sabía hacer todo y ahora…’’. Son pensamientos referentes a un pasado mejor. Aun así,  en esta etapa hay personas que empiezan a realizar valoraciones sobre las ventajas y desventajas que ofrece dicho cambio.
  • Aceptación: En esta etapa existe mayor apertura y disposición, lo que permite que se reconozcan y acepten algunas modificaciones, empiezas a tener pensamientos del tipo ‘’bueno, esta nueva empresa tiene mejores instalaciones’’ ‘’no tiene tan mala pinta’’ ‘’parece que la gente será agradable’’. Comienza una renuncia a la resistencia y un interés por adquirir  conocimientos que puedan ser necesarios para afrontar el cambio.
  • Adaptación: Al haber realizado la valoración de ventajas y desventajas, prefieres quedarte con las ventajas y comenzar a experimentarlo como un nuevo reto del cual enriquecerte.

Como has podido leer, el miedo es una de las emociones predominantes en situaciones de cambio. Probablemente si estás leyendo esto, sea porque tengas miedo al trabajo, pero déjame decirte que no eres la única persona, sino que es algo bastante habitual en la sociedad, en el círculo de mujeres online podrás compartir tu vivencia y buscar el apoyo y las herramientas necesarias.

El miedo al trabajo puede tenerse por varios motivos: miedo a no encajar en el nuevo empleo, miedo a no saber hacerlo, por inseguridades propias, por falta de confianza en uno mismo, miedo a lo desconocido, etc… Sea el motivo que sea, aquí podrás tomar nota de unas cuantas recomendaciones para perder el miedo al trabajo.

Cómo perder el miedo al cambio de trabajo

Cómo perder el miedo a cambiar de trabajo

No estés pensando constantemente en lo que sucederá mañana

Cuando una persona cambia de trabajo suele tener pensamientos anticipatorios sobre lo que pasará y sobre cómo le irá. No lo hagas. Vive el presente, el aquí y ahora. No eres Aladín ni tienes una lámpara mágica, por lo que deja de hacer cávalas sobre un futuro incierto. Eso genera más ansiedad y temor.

Quédate con lo bueno

No todo va a ser para mal. Tu nuevo trabajo también tendrá cosas positivas que ofrecerte. Puedes elaborar una pequeña lista de aquellas cosas que consideras positivas de realizar un cambio de trabajo. Eso hará que no todo sea negativo y que tengas mejores miras de futuro

Cambias de trabajo pero no cambias de vida (y si lo haces, tampoco pasa nada)

Un error típico es abarcar mucho y ya sabes el dicho ‘’quien mucho abarca poco aprieta’’. Es recomendable que los cambios los realices paulatinamente. Si cambias de trabajo no realices más cambios a la vez ni te sobrecargues durante el proceso de adaptación.

Prepárate mentalmente

Prepárate mentalmente para el cambio. No estés constantemente rumiando sobre el mismo tema pero sí que dedícale unos minutos. Piensa sobre el momento y valora diferentes alternativas. Conocer y ser conscientes de las diferentes alternativas que te ofrece el nuevo trabajo te ayudará a no sentirte desorganizado y a orientarte en tus propios objetivos.

“Si tú le das fuerza a la emoción, crecerá. La fuerza se la das con los pensamientos, por ello, contrólalos’’

Deja que el miedo se vaya igual que llegó: Solo.

Si te levantas cada mañana intentando que el miedo se vaya simplemente estás agotando tus fuerzas y recursos. Déjale que se vaya de la misma manera que llegó a tu vida. No te des golpes contra la pared. Dejar de tenerle miedo al miedo es necesario para que pueda irse.

Y recuerda que… Los cambios son parte de los procesos de transformación y crecimiento personal.

Si consideras que no puedes gestionar el miedo ni los pensamientos, tal vez necesites de un profesional que te ayude en el proceso, aquí puedes encontrar terapias online de la mano de profesionales cualificadas para poder ayudarte. No estás sola, Somos Estupendas está contigo.

¡Compartir es vivir!

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