Ansiedad social: qué es y cómo tratarla.

Los seres humanos, como somos seres sociales que somos por naturaleza, necesitamos establecer contacto con los demás y con el entorno. Establecer relaciones con el entorno supone la base de ciertos procesos básicos, como el desarrollo, el establecimiento de vínculos o ciertos procesos de aprendizaje.

Aún y la naturaleza social de las personas, para algunas de ellas establecer relaciones sociales les puede resultar un tanto complicado, interviniendo factores como la timidez, la ausencia de habilidades sociales… En el extremo encontraríamos lo que denominamos la ansiedad social. ¿Sabes lo que es? ¡Vamos a verlo!

¿Qué es la ansiedad social?

La ansiedad social, clasificada dentro de los trastornos de ansiedad, se caracteriza por la presencia de malestar extremadamente intenso ante las situaciones sociales.

¿Pero a qué se le teme? No se le tema a la situación en sí, sino a lo que se puede desprender de ella. La ansiedad social se trata de un temor intenso a ser humillado, juzgado, criticado, interfiriendo significativamente en la vida de la persona. Se teme a ser evaluado negativamente, ser humillado, juzgado, a equivocarse y recibir una reprimenda por ello…

Se trata de sentirse vulnerable ante los demás, hasta el punto de no expresar la propia opinión por temor al qué dirán, no hacer planes o cancelarlos, temer a hacer nuevas amistades por si creen que soy aburrido.

Y ese temor va acompañado de elevados niveles de ansiedad, que se puede manifestar en todos los planos posibles. En el plano cognitivo con pensamientos desadaptativos, catastróficos, creencias irracionales… En el plano fisiológico a través de temblores, tensión muscular, sudoración, palpitaciones, mareo, aumento del ritmo cardíaco… y en el plano conductual evitando todas esas situaciones susceptibles de generar malestar, huyendo de ellas y creando conductas de seguridad para esconder nuestro malestar (llevar ropa ancha para ocultar el sudor, esconder las menos en los bolsillos para esconder el temblor de manos…)

¿Qué caracteriza a una persona con ansiedad social?

La característica predominante y la que más retroalimenta el bucle de ansiedad es la evitación. La evitación de todas esas situaciones que generan el enorme malestar. Es decir, se evita para no sufrir, para no sentir esa vulnerabilidad.

También es característico el prepararse y practicar innumerables veces ciertas acciones o frases que se deberán llevar a cabo ante otras personas, intentando fortalecer la sensación de control y de ese modo fortalecer la creencia de que de ese modo, no se va a equivocar, porque claro, si me equivoco van a pensar mal de mí.

Otras condcutas como comer en público, hacer una simple pregunta a un dependiente, sentirse incómodo durante una conversación, analizar cada uno de los pasos que das, recordar la presentación que has hecho esta mañana y buscar todos los detalles en que puedas haberte equivocado… son situaciones cotidianas en las que la ansiedad social se hace presente.

¿Cómo tratar la ansiedad social?

Hay componentes centrales, comunes en cada una de las personas que sufran de ansiedad social, otros componentes van a depender de cada persona y las características que presente.

Adiós evitación

Referente al plano conductual, un componente central va a ser trabajar la evitación.  El evitar acudir a fiestas, reuniones sociales, entrevistas de trabajo, expresar deseos o necesidades… A corto plazo reduce la ansiedad, claro estamos evitando aquello que nos genera malestar, pero a largo plazo la función de la evitación es mantener y reforzar el temor, creencias y pensamientos asociados, incrementando su intensidad y generalizándose a otras situaciones parecidas.

De ese modo, un componente central para afrontar la ansiedad social es la exposición a las situaciones o conductas temidas. Obviamente, para ello deberás de contar con los recursos necesarios para poder gestionar las reacciones que se desprendan de afrontar la situación que te genera ansiedad, tanto a nivel de pensamiento como fisiológicas. Ahora las iremos viendo.

Cuestiona los pensamientos

La tendencia de pensamiento de una persona con ansiedad social es catastrofista, imaginando siempre los peores escenarios posibles, dicotómica, situándose en los extremos. Vamos a evaluar su validez, reestructurar esos pensamientos y modificarlos por otros más adaptativos. Debemos de traer a la consciencia esos patrones de pensamiento, ver cómo de sesgados pueden estar y modificarlos.

Por ejemplo:

Estoy muy nerviosa, seguro que se van a dar cuenta y piensen que soy una inútil.

Vamos a reformularlo:

Estoy muy nerviosa, quizás se dan cuenta, aun así seguramente ellas también hayan estado nerviosas en otras situaciones.

Al principio puede resultar complicado hacerlo mentalmente, si quieres puedes anotarlo en una hoja, y si más adelante aparecen pensamientos parecidos podrás tomarlo de referencia. Anota la situación que te ha generado malestar, el pensamiento asociado, emociones resultantes y el pensamiento alternativo que has generado.

Técnicas de gestión de la ansiedad

En relación al plano fisiológico, los temblores, mareos, la hiperventilación, etc. son una manifestación de la ansiedad, por consiguiente aprender técnicas de relajación para la ansiedad será beneficioso.

Comparte tu preocupación

Explícale a una persona de confianza lo que te sucede. Exprésate, muéstrale cómo te sientes. Puede ayudarte a empezar a afrontar esas situaciones tan temidas.

Hay otros componentes que pueden interfierir en la evolución y mantenimiento de la ansiedad social. Por ejemplo, puede que también sea necesario trabajar las habilidades sociales. Tener las habilidades para expresar deseos, derechos o necesidades y sentirnos capacitados para ello son componentes que van a facilitar una mayor comodidad al relacionarnos con terceros.

Ansiedad social qué es y cómo tratarla.

Por otro lado, también pueden aparecer en algunos casos conductas desadaptativas (por ejemplo: consumo de alcohol) para sentirse más relajado. Se tendrá que explorar su funcionalidad, analizar y comprender por qué lo hacemos y modificarlo por conductas más adaptativas.

Y sobre todo, persistencia y entrenamiento. Recuerda, si no puedes sola, puedes ponerte en contacto con nosotras para el servicio de terapias online, no hay mayor muestra de amor y fortaleza que cuidar de una misma.

¡Compartir es vivir!

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