Pensamientos intrusivos: Qué son y ejemplos | Ep. 62

¡Hola bonitas y bienvenidas un domingo más al Podcast de Somos Estupendas! Alex, psicóloga del equipo, se estrena hoy para hablarnos de cómo salir de los pensamientos intrusivos. Este temazo ya tardaba en aparecer y puede ayudar a muchas personas a comprenderlos mejor y saber gestionarlos.

¿Qué son los pensamientos intrusivos?

Todo el mundo tiene pensamientos intrusivos. El nombre de “pensamientos intrusivos” ya nos da una pista de qué puede ser. Se trata de pensamientos que no evocamos de forma voluntaria.

Son todos aquellos eventos internos y privados (imágenes, pensamientos, sensaciones corporales, emociones…) que no aparecen por voluntad propia.

Como nos los buscamos, muchas veces los percibimos de forma egodistónica, es decir, algo que no tiene que ver contigo directamente, que no encaja con la definición que tienes de ti o tus valores. La mayoría de estos pensamientos intrusivos son vividos de forma desagradable y son motivo de consulta frecuente cuando se hace terapia psicológica.

La mente siempre está en funcionamiento. No se trata de eliminar los pensamientos, sino de entender qué nos quieren decir y bajar el volumen a aquellos que nos hacen daño.

Ejemplos de pensamientos intrusivos

Aunque parezca que sí que funcionamos de forma consciente, la gran mayoría de pensamientos son intrusivos. Para saber cómo salir de los pensamientos intrusivos, identifiquemos algunos ejemplos del día a día:

  • “Me va a atropellar un coche” u otros pensamientos condicionados por el entorno (incluidos olores).
  • Los innumerables “tengo que”, sobre todo cuando tenemos muchas tareas pendientes.
  • Recuerdos de una situación sensible, dolorosa o en la que sentiste vergüenza.
  • Preocupaciones por tu salud o la de una persona que quieres.
  • Pensamientos relacionados con normas. Por ejemplo, si tienes prohibido decir palabrotas, quizá te vengan a la mente de forma intrusiva.

Por qué aparecen estos pensamientos

Quizá te preguntas cuál es el motivo de que estos pensamientos existan. Este flujo constante de pensamientos tiene un origen biológico. Aunque a veces nos empeñamos en saber el origen concreto, la respuesta es que existen porque tenemos conciencia y porque evolutivamente nuestro cerebro funciona así.

En concreto, los pensamientos intrusivos desagradables nos alejan de nuestra zona de confort. Así que, si hay algún evento que no hemos podido trabajar o gestionar en nuestras vidas, se manifiesta la ansiedad en el cuerpo a través de estos pensamientos y otra sintomatología.

Los pensamientos intrusivos no te definen.

¿Los pensamientos intrusivos tienen relación con la ansiedad?

¡Totalmente! La ansiedad cumple su función indicándonos que hay algo que necesitamos mejorar o resolver. Los pensamientos intrusivos se relacionan con esto porque, al aparecer, facilitan esta activación de la ansiedad. En dirección contraria, tener ansiedad dispara y sube el volumen a los pensamientos intrusivos.

¿Qué hacer si tengo pensamientos intrusivos?

No hay un método mágico para saber cómo salir de los pensamientos intrusivos, pero sí que podemos comprender qué es la ansiedad y gestionar cómo convivir cuando aparezcan o cómo hacer que pierdan fuerza.

Los pensamientos son solo pensamientos, no nos van a llevar automáticamente a realizar la acción. Entre tus pensamientos intrusivos y tu conducta modulas tú, puedes reflexionar, elaborar y decidir si quieres realizar aquello que piensas o no.

Los pensamientos e imágenes intrusivas nos mandan un mensaje y tienen un efecto sobre nosotras, pero no tenemos por qué atenderlos justo cuando aparecen. Trata de no actuar como si ese pensamiento fuera a hacerse realidad. Conecta con tus valores y tus objetivos reales:

Si, por ejemplo, estás en un andén esperando el tren y te viene el pensamiento intrusivo de tirarte, ten en cuenta que ese pensamiento no te domina ni va a provocar que lo hagas de forma impulsiva.

No luches contra los pensamientos

Trabaja la aceptación, no luches en contra de los pensamientos. Es como aquel familiar irritable que está en las cenas familiares y que es mejor no confrontar, simplemente dejar que exista mientras tú disfrutas de la fiesta, de la comida y de conversar con el resto de familia. Así tomarás distancia con esos pensamientos.

Haz la “lista de la compra”

Cuando vengan estos pensamientos intrusivos anótalos en una lista y “déjalos para luego”. Con esto también tomamos distancia a sabiendas que después dedicarás un espacio reducido a atender todos esos pensamientos (como mucho 10 minutos) cuando tú quieras. Repítelo a diario cuando aparezcan y los pensamientos irán perdiendo fuerza.

Este trabajo no es fácil, se consigue de forma gradual y con constancia. Cada persona tiene su forma de gestionarlo y este podcast es solo una introducción, pero si te ha resonado no dudes en plantearte iniciar terapia.

Para acabar, nos gustaría hacer una diferenciación entre los pensamientos intrusivos y la ideación suicida. No queremos frivolizar las ideaciones, por ello es importante distinguir que un pensamiento intrusivo es aquel que no viene ligado al deseo o a un planteamiento consciente. Si te encuentras en esta situación puedes escuchar nuestro Podcast sobre Suicidio, ¿cómo prevenirlo? Desde aquí te abrazamos y te recordamos que puedes contar con nuestra ayuda si lo necesitas.

Como siempre, gracias por acompañarnos una semana más, nos escuchamos el próximo domingo. Gracias también por vuestras puntuaciones y comentarios en SpotifyIvoox y en Itunes eso nos ayuda a crecer.

¡Un abrazote!

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Humana en constante aprendizaje y evolución además de cofundadora y CEO de Somos Estupendas.

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