Violencia obstétrica en España

La obstetricia es una rama de la medicina que trata la gestación, el parto y el puerperio. A la violencia que se ejerce en los procesos reproductivos de las mujeres se le llama violencia obstétrica.

Definición de violencia obstétrica

La violencia obstétrica, física o psicológica, es el tipo de violencia que se ejerce por los profesionales de la salud en los procesos reproductivos de las mujeres.

En España no existe una legislación aprobada sobre la violencia obstétrica, así que puede ser difícil encontrar una definición unificada.

Sin embargo, en otros países como México, se menciona a la violencia obstétrica en las leyes como “la apropiación del cuerpo y procesos reproductivos de las mujeres por personal de salud, que se expresa en un trato deshumanizador, en un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, trayendo consigo pérdida de autonomía y capacidad de decidir libremente sobre sus cuerpos y sexualidad”.

La violencia obstétrica limita los derechos sexuales y reproductivos.

Tipos de violencia obstétrica

Se pueden separar en dos grandes bloques:

Violencia psicológica

Es la violencia que se ejerce humillando o menospreciando a una persona sin que se requiera una agresión física. Se manifiesta, por ejemplo, en críticas por llorar o gritar durante el parto, burlas, no tener en cuenta la opinión de la persona, procedimientos médicos sin consentimiento…

Intervenciones físicas

Realizar intervenciones médicas sin necesidad o desaconsejadas se considera violencia obstétrica. Las intervenciones físicas no sólo suceden en el parto, sino también en la consulta de ginecología.

Violencia obstétrica en España

Violencia obstétrica en el parto

Algunas de las formas de violencia obstétrica durante el trabajo de parto son las siguientes:

Episiotomías injustificadas

La episiotomía es un procedimiento que consiste en cortar el perineo, el espacio que existe entre los genitales y el ano. Como cualquier procedimiento médico, es necesario en ocasiones, pero no debe hacerse de forma sistemática. Es importante dejar dilatar a la mujer a su propio ritmo para que el perineo resulte intacto, puesto que la episiotomía puede acarrear consecuencias como incontinencia, dispareunia, infecciones…

Cesáreas sistemáticas

Del mismo modo que la episiotomía, la cesárea puede resultar beneficiosa e indispensable en algunos casos, pero eso no significa que deba ser el modelo a seguir. La cesárea está asociada a riesgos, y las tasas superiores al 10% no están relacionadas con una reducción de la mortalidad.

La Maniobra de Kristeller

A diferencia de las dos prácticas anteriores, esta maniobra está desaconsejada por el Ministerio de Sanidad de España y por la OMS. No es un procedimiento que se enseñe a las matronas, pero sin embargo se sigue practicando.

Consiste en presionar y empujar el abdomen de la mujer durante el expulsivo.

La Maniobra de Kristeller no mejora la tasa de partos vaginales espontáneos, no reduce la tasa de parto instrumental y es ineficaz en la reducción de la duración de la segunda etapa del trabajo de parto.

Ministerio de Sanidad, 2012:25

¿Cuáles son sus posibles consecuencias?

En el informe realizado por la Campaña Stop Kristeller se abordan las secuelas sufridas tras la maniobra.

En la madre:

  • Hematomas
  • Dolores musculares
  • Desgarro
  • Fractura de costilla
  • Desprendimiento prematuro de la placenta…

En el bebé:

  • Dificultad respiratoria
  • Fractura de clavícula
  • Hematomas
  • Desgarros musculares…

El 63,5% de las entrevistadas consideró que le habían quedado secuelas emocionales generadas por la maniobra en particular.

Parto inducido

La OMS recomienda la inducción solo cuando hay una recomendación médica clara y los beneficios esperados superan los posibles daños.

Negar la elección de posición

Las gestantes tienen derecho a decidir en qué posición quieren parir, siempre y cuando no existan contraindicaciones para ello. Sin embargo, difícilmente se nos pasa por la cabeza otra posición que la de litotomía (tumbada boca arriba con los muslos y las piernas flexionados) que tanto aparece en las películas. Esta posición conlleva más episiotomías, espacio reducido en la pelvis y menos libertad de movimiento que otras posiciones.

La FAME (Federación de Asociaciones de Matronas de España) nos ilustra con posiciones alternativas y señala las posiciones más óptimas según el caso.

Las posiciones verticales favorecen el máximo espacio en la pelvis, y la posición a cuatro patas facilita el descenso del bebé y produce menos alteraciones perineales.

Ausencia de contacto con el bebé

El contacto precoz piel con piel gestante-hijo después del trabajo de parto es muy beneficioso para ambos. Además de fortalecer el vínculo afectivo, aporta los siguientes beneficios:

  • Al bebé: mejor recuperación del estrés, normalización de la temperatura y la glucemia, adaptación a la vida fuera del útero.
  • A la madre: favorece la lactancia, y el estímulo de succión produce contracciones en el útero que disminuyen el sangrado.

Las técnicas de control rutinario que se realizan en el hospital pueden esperar para que madre e hijo puedan tener ese momento único, de duración mínima de una hora y esperar a que el bebé esté estabilizado y caliente. Si se priva a un progenitor de hacer piel con piel con su hijo sin ninguna justificación también hablamos de violencia obstétrica.

Violencia obstétrica en España

La violencia obstétrica se sufre en muchos países, y España no se ha librado de ella. De hecho, una mujer tiene más posibilidades de pasar por una cesárea en una Comunidad Autónoma que en otra. De hecho, las tasas de cesárea han ido creciendo desde 1997 hasta llegar a su máximo en 2006 (del 26%) con una diferencia de casi el 5% entre 1997 y el 2018.

Los resultados de un cuestionario anónimo1 que pretendía investigar la calidad percibida en centros sanitarios españoles por motivo de parto, cesárea o aborto, fueron los siguientes:

  • El 45,8 % de las mujeres opinó que los sanitarios no solicitaron su consentimiento informado antes de las técnicas realizadas,
  • el 49 % sintió no tener la posibilidad de aclarar dudas o expresar miedos,
  • el 38% percibió que durante el parto recibieron procedimientos innecesarios y/o que podían ser perjudiciales,
  • y el 34% opinó haber sufrido violencia obstétrica.

En el informe de la Campaña Stop Kristeller se pone de manifiesto la desinformación acerca de la práctica: el 93,5% de las entrevistadas no recibió ningún tipo de información antes de la realización de la maniobra.

Si has sufrido un trato vejatorio, infantilizado, no se han escuchado tus demandas, no han parado si lo has pedido, han realizado intervenciones perjudiciales solo para ir más rápido… todo ello es considerado violencia obstétrica.

Cómo denunciar la violencia obstétrica

Aunque en España no exista una ley para la violencia obstétrica, cuando por una mala actuación u omisión médica se causa daño al paciente la ley ampara su derecho a reclamar la reparación de los daños. Así lo remarca la asociación feminista y sin ánimo de lucro El Parto es Nuestro, cuyo objetivo es mejorar las condiciones de atención durante el embarazo, parto y posparto en España.

Francisca Fernández Guillén, abogada especializada en negligencias médicas, a quien otorgaron el Premio a la defensa de los Derechos Humanos en el Nacimiento, recomienda que si estás pensando en denunciar o reclamar debido a una negligencia médica, se haga lo antes posible, pues los plazos para reclamar son limitados.

Ella, en general, no recomienda denunciar, pero se pueden hacer otras cosas, como demandar (iniciar un proceso judicial ante los tribunales) o realizar una reclamación.

Si ha habido falta de respeto a las decisiones, engaño, abandono o malas palabras, se puede escribir también al Comité Deontológico del Colegio de Médicos o de Enfermería de la provincia.

En la página web de Francisca Fernández está a disposición del públicio mucha información interesante por si te es de ayuda.

La violencia obstétrica es un problema de alcance público, relacionado con la salud y con el derecho a la atención digna y respetuosa en los servicios médicos.

El silencio tras la violencia obstétrica se va rompiendo cada vez más. Asociaciones como el Parto es Nuestro o especialistas pueden ayudarte, así como abogados o psicólogos sensibilizados en el tema si lo necesitas.

Aquí tienes un podcast de Paula Calmaros, matrona, en el que habla sobre la violencia obstétrica, que esperamos pueda serte de ayuda.

1 Iglesias, S., Conde, M., González, S. y Parada, Mª E. (2019). ¿Violencia obstétrica en España, realidad o mito? 17.000 mujeres opinan. Musas, 4(1), 77 – 97. https://doi.org/10.1344/musas2019.vol4.num1.5

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Es psicóloga y actualmente está cursando el Máster de Psicología General Sanitaria. Desde hace años ayuda a niñes y adolescentes con trastornos de aprendizaje y lo compagina con su pasión por la divulgación en temas de psicología.

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