Gestión emocional: 5 claves fundamentales | Ep. 32

Hoy nos acompaña Isabel, seguro que ya la conocéis de un anterior podcast cómo saber si debo ir al psicólogo. Hoy nos viene a hablar de su gran tema, la gestión emocional: 5 claves fundamentales. Si este es un tema que te interesa, quédate con nosotras hasta el final, porque te va a gustar lo que tenemos que contarte.

En este podcast hablamos de:

¿Qué son las emociones?

Hay muchos conceptos que se interrelacionan y pueden ser confusos: inteligencia emocional, analfabetismo emocional.

Las emociones son reacciones, sobre todo fisiológicas, ante estímulos externos. Estos estímulos alteran de alguna forma nuestro equilibrio interno, homeostasis. Estos cambios en el equilibrio movilizarán recursos para volver al equilibrio. Y aquí entran las emociones.

Existen las emociones básicas: alegría, tristeza, miedo, ira, sorpresa. Son básicas porque son primitivas, vienen mucho antes de nuestra capacidad para razonar, reflexionar. Además, son universales, las compartimos con el resto de mamíferos del mundo. ¿Qué significa que sean universales? Que tienen una función, un sentido adaptativo. Las emociones te han ayudado a llegar donde estas, como persona individual y como especie.

Sentimiento y emoción, ¿es lo mismo?

Es común que lo confundamos. La emoción implica reacción fisiológica, breve, intensa, existe antes del pensamiento, sin necesidad de que lo reflexionemos.

En cambio, el sentimiento es la interpretación, el significado que le damos a la emoción. Es secundaria, viene con el componente de pensamiento. Por ello el sentimiento es menos intenso, pero más duradero. A nivel evolutivo el pensamiento es más reciente, nos separa de los animales no humanos. Nos permite responder en lugar de reaccionar.

Inteligencia y gestión emocional

La inteligencia puede ser definida como la capacidad de adaptarnos al medio en el que estamos, y las emociones tienen un papel clave en ello. Las emociones no son negativas o positivas, sino agradables o desagradables. Son todas positivas en tanto que nos ayudan a sobrevivir.

Muchas veces tratamos de desconectar de las emociones que catalogamos como negativas, malas, porque es lo que nos ha enseñado también la sociedad. Nos desconectamos, tratamos de evitar emociones es necesario sentir, tanto para nosotras como para conectar con el resto.

Para cultivar una buena inteligencia emocional es importante practicar la gestión emocional. No es algo mágico ni tampoco te asegurará que siempre puedas gestionarlas. Somos humanas. Pero sí que es importante permitirte sentir la frustración.

Las 5 claves de la gestión emocional

Observemos la ira y la envidia… ambas son emociones, pero la ira es básica, mientras la envidia es más secundaria. La envidia depende de un factor más social, no es tan universal. Es una mezcla de emociones básicas, como por ejemplo la tristeza por lo que ya no tengo y la ira. Para gestionar la emoción de la envidia hay que actuar sobre la raíz, sin evitar tomarte la pastilla emocional para adormecer esta emoción.

Una herramienta que puede ayudarte es la rueda de las emociones. Con ella puedes realizar los siguientes pasos, aquellos más importantes para la gestión emocional:

  • Primero de todo, identificar la emoción, ponerle nombre.  ¿Qué está pasando dentro de ti? Presta atención plena a lo que te ocurre. Cómo es tu postura, tu movimiento, si sientes tensión… Recuerda que las emociones son respuestas fisiológicas, así que si te fijas en tu cuerpo puedes comprenderte mejor.
  • Una vez identificada, puedes darte permiso para sentir. Legitima tu emoción, acéptala. No trates de evitarla ni suprimirla, dale la bienvenida. No solo se trata de aceptar, sino de responsabilizarte de la emoción.
  • Escucha. Cuando aceptas puedes escuchar. ¿Qué mensaje y función tiene la emoción que estás sintiendo? Por ejemplo, quizá la tristeza tiene una intención de buscar ayuda, de cuidarte.
  • Actúa. Qué pues hacer que te haga sentir mejor, ¿cómo puedes comportarte de forma afín a ti misma?
  • Suelta la emoción. La emoción no debe quedarse contigo para siempre, así como vienen se van. Si no puedes soltarla quizá debes repasar alguno de los puntos anteriores.

“Identifica, acepta, escucha, actúa… libera”

Ciclo de vida de la emoción

El ciclo de vida no es algo lineal. La emoción nace, se reproduce (pasa por las fases anteriores) y, si lo hace de forma adecuada, “muere” o más bien, la puedes soltar. Pero no podemos evitar que la emoción nazca, si la tapamos, la limitamos, esta emoción aparecerá de otro modo. Evitar conectar con la emoción hará que esta quiera expresarse a través de nuestro cuerpo, por ejemplo, con ansiedad.

La emoción puede entenderse también como una ola: aparece, crece y rompe volviendo al mar sin llegar a desaparecer, formando parte de nosotras. Y podemos aprender a surfear las olas.

Vosotras nos preguntáis

Como ya sabéis, ahora toca dar espacio a vuestras dudas:

Como evitar que te arrastren las emociones

Podemos aprovechar la metáfora de la ola. Sin nociones para coger la ola será muy complicado surfearla. Lo primero que puedes hacer es practicar las claves fundamentales que hemos hablado antes. La emoción te está arrastrando quizá porque no te has parado a escucharla, no has podido aceptarla del todo o no has encontrado el recurso aún para afrontarla.

Cómo adaptarme a situaciones que se escapan de mi poder

Aquí no solo hablamos de emoción, sino del pensamiento. Si hay algo que no puedo controlar quiere decir que estamos anticipando una situación. Puede que sientas tristeza, enfado, miedo. Además de dejarte sentir estas emociones a través de las 5 claves fundamentales, piensa qué puedes hacer ahora para darte lo que necesitas en este momento. No puedes controlarlo todo, pero ciertas cosas sí que están en tu mano, céntrate en ellas. Sitúate en tu círculo de influencia, y no en el de preocupación. De todos modos, valida tus emociones. Escucha tu frustración.

¿Influencian las hormonas en las emociones?

Para que una emoción reaccione se tiene que activar el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal. Este eje secreta hormonas que permiten que sintamos unas u otras emociones y tengamos reacciones concretas. No es una causa efecto lineal, sino un conjunto. Para que haya emociones es necesaria una activación a nivel hormonal, y las propias emociones hacen que se active este eje. Se retroalimentan.

Si no escucho esas emociones, esa cascada hormonal va a seguir activa. Si negamos esa reacción hormonal desvirtuamos su función. Guardar las emociones en un cajón no hará que desaparezcan. Las emociones son energía que nos moviliza para actuar. Y la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Por eso, se dice que se “enquistan”, no van a desaparecer. Se manifestarán de alguna otra forma (somatizaciones) y es importante poderlas trabajar.

Como ya sabéis, hemos abierto la Escuela de Somos Estupendas. Y aquí viene la sorpresa: Isabel ha preparado el taller Sal de tu montaña rusa emocional. El taller será el 10 de abril, ¡todavía quedan unos días para poderte apuntar!

Como siempre, gracias por acompañarnos una semana más, nos escuchamos el próximo domingo. Gracias también por vuestras puntuaciones y comentarios en SpotifyIvoox y en Itunes eso nos ayuda a crecer.

¡Un abrazote!

¿Nos compartes?
Ayuda a que el contenido llegue más lejos

¿Nos puntúas con 5 estrellas?

Humana en constante aprendizaje y evolución además de fundadora y CEO de Somos Estupendas.

Deja un comentario