Fases del duelo: cuáles son y cómo se viven
Conocer qué ocurre en las fases del duelo ayudará a entendernos y cuidarnos en este proceso complicado que todas las personas experimentamos.
Psicóloga colegiada CV-15480 8 min de lectura
Cuando llega una pérdida, es muy habitual buscar un mapa. Algo que nos diga por dónde vamos, cuánto queda y si lo que sentimos «toca» en este momento. De ahí que tantas personas lleguen a las fases del duelo preguntándose en cuál están. Y tiene todo el sentido: poner nombre a lo que vivimos calma un poco.
Antes de seguir, vale la pena recordar algo sencillo pero importante: el duelo no sigue un guion fijo, y los modelos que vas a leer aquí son orientativos, no un calendario.
En este artículo 7 apartados
¿Cuáles son las fases del duelo?
Existen varias propuestas que la Psicología ha ido desarrollando para explicar cómo atravesamos una pérdida. Conviene saber que existen varios modelos para explicar las fases del duelo, y que no deberían mezclarse como si hablaran de lo mismo: cada uno nació en un contexto distinto y mira el proceso desde un ángulo propio. Algunos hablan de «tareas», otros de «etapas», y cada tipo de pérdida puede vivirse de forma muy diferente (no es igual el final de una relación que una muerte, como verás en los distintos tipos de duelo).
Vamos a ver los dos modelos más conocidos, qué plantea cada uno y, sobre todo, dónde están sus límites.
Las cuatro tareas del duelo
Uno de los enfoques más útiles en la práctica es el modelo de las cuatro tareas del duelo, desarrollado por el psicólogo J. William Worden. La palabra clave aquí es «tareas»: es un modelo de tareas, no una secuencia obligatoria que se completa en orden y con fecha de entrega. Son más bien procesos que se van entrelazando, a veces a la vez, a veces dando pasos atrás.
Estas son las cuatro:
- Aceptar la realidad de la pérdida. Asimilar que lo que ha pasado, ha pasado. Al principio puede costar, y es normal que una parte de ti siga esperando que la situación sea otra.
- Trabajar las emociones y el dolor de la pérdida. Darles espacio a la tristeza, la rabia, el vacío o lo que aparezca. A veces surge el impulso de taparlo todo, algo muy humano que se conecta con la evitación emocional; poder sostener lo que se siente, a tu ritmo, forma parte del proceso.
- Adaptarse a un entorno en el que lo perdido ya no está. Reorganizar la vida cotidiana, los roles y hasta la forma de verte a ti misma cuando falta eso o esa persona.
- Recolocar emocionalmente lo perdido y seguir viviendo. Encontrar un lugar interno para lo que se fue, uno que permita recordar sin que duela igual que el primer día, y volver a mirar hacia delante.
Lo importante: estas tareas no tienen un único orden ni una única manera de vivirse. Puedes estar en varias a la vez o volver a una que creías cerrada, y todo eso forma parte del proceso.
Las cinco fases del duelo de Kübler-Ross
Seguramente te suenen las famosas cinco etapas: negación, ira, negociación, depresión o tristeza profunda, y aceptación. Es el modelo más popular, pero merece un poco de contexto. Las cinco fases del duelo de Kübler-Ross nacieron observando a personas con enfermedades avanzadas, es decir, describían cómo algunas afrontaban su propia muerte, no cómo elaboramos la pérdida de alguien.
Las cinco que propuso son:
- Negación. Esa sensación inicial de «no puede estar pasando».
- Ira. La rabia, que puede dirigirse a una misma, a otras personas o a la situación.
- Negociación. Los «y si…» y los intentos de encontrar una salida distinta.
- Depresión o tristeza profunda. El momento en que el peso de la pérdida se hace muy presente.
- Aceptación. Un lugar más tranquilo desde el que seguir.
Con el tiempo, este modelo se popularizó tanto que acabó aplicándose a cualquier pérdida como si fuera una escalera que todas subimos igual. La investigación no respalda esa idea: estas fases no describen un orden que todas atravesamos. Un estudio publicado en JAMA que puso a prueba la teoría por etapas encontró que la emoción más presente no era la negación, sino la añoranza, y que la aceptación aparecía desde muy pronto (Maciejewski et al., 2007). Por eso es un buen marco para dar nombre a emociones posibles, pero no para medir si vas «bien».

¿Las fases del duelo se siguen siempre en el mismo orden?
El duelo no es un proceso lineal. No funciona como una lista en la que vas tachando casillas hasta llegar al final. Es mucho más parecido a un oleaje: hay días en los que el dolor aprieta y otros en los que puedes seguir con tu vida casi con normalidad, y ambos conviven.
De hecho, uno de los modelos más actuales, el modelo de doble proceso de Stroebe y Schut, describe justo eso: oscilamos entre momentos en los que miramos de frente la pérdida y momentos en los que nos ocupamos del día a día y de reconstruirnos (Stroebe y Schut, 1999). Ir y venir entre ambos es parte natural de cómo nos adaptamos.
Así que puedes reconocerte en algunas de las fases propuestas, en varias a la vez o en ninguna. Los modelos sirven como orientación general, pero no son un espejo exacto de tu experiencia. Hay muchas formas válidas de atravesar una pérdida, y la tuya es una de ellas.
Cuánto duran las fases del duelo
Esta es, quizá, la pregunta más frecuente, y la respuesta honesta es que no hay un calendario único para el duelo. No existe un número de semanas o de meses que sirva para todas las personas y todas las pérdidas, porque dependen de muchas cosas: el vínculo que había, las circunstancias, los apoyos con los que cuentas, tu momento vital. No se vive del mismo modo la muerte de un ser querido, el final de una relación o una pérdida gestacional (si es tu caso, quizá te acompañen estas lecturas sobre el duelo perinatal).
Que un duelo se alargue no significa, por sí solo, que haya un problema. El tiempo, por sí mismo, no es la vara de medir. Lo que sí puede orientar es cómo te afecta en el día a día y cuánto espacio sientes que necesitas para ir integrando lo vivido, algo que veremos un poco más abajo.
¿Cómo se vive el duelo tras una ruptura amorosa?
Aunque solemos asociar el duelo a una muerte, una ruptura también se puede vivir como un duelo. Cuando termina una relación importante, no solo se va una persona: también se va un proyecto de futuro, una rutina compartida y una parte de tu día a día.
Tras una ruptura pueden aparecer la incredulidad de los primeros días, la tristeza, la rabia, la incertidumbre sobre lo que viene y, poco a poco, la adaptación a una nueva realidad. No tienen por qué llegar en ese orden ni aparecer todas: no es un modelo cerrado de fases, sino un abanico de experiencias posibles. Si quieres profundizar en lo que tiene de propio este proceso, puedes leer sobre el duelo tras una ruptura amorosa con más calma.
¿Cómo saber en qué fase del duelo estoy?
Es tentador querer ubicarse en una casilla concreta, pero quizá la pregunta más amable no sea «en qué fase estoy», sino «qué estoy necesitando ahora». No necesitas encajar en una fase para que lo que sientes sea válido.
En lugar de buscar una etiqueta, puede ayudarte mirar con cariño algunas cosas: qué te está resultando más difícil estos días, qué cambios estás afrontando, qué emociones aparecen con más fuerza y qué apoyos tienes cerca. Darle nombre a lo que sientes, sin exigirte nada, es una forma de acompañarte; si te cuesta ese paso, estas ideas sobre gestión emocional pueden echarte una mano.
Esto no es un test ni un diagnóstico: es una brújula para entenderte mejor, no una nota que te pongas.
¿Cuándo puede ser útil buscar ayuda psicológica durante el duelo?
El duelo es una respuesta humana a la pérdida, no algo que haya que tratar siempre en consulta. Dicho esto, pedir ayuda es una opción válida cuando el dolor se hace difícil de sostener, cuando notas que afecta de forma importante a tu vida cotidiana durante mucho tiempo o, sencillamente, cuando sientes que te vendría bien un espacio para ordenar lo que estás viviendo.
Buscar acompañamiento es, sencillamente, una forma de cuidarte mientras atraviesas algo difícil, y mereces ese espacio tanto como cualquiera. Si crees que es tu momento, puedes apoyarte en un psicólogo especialista en duelo que te acompañe a tu ritmo.
Y si algo de lo que has leído te resuena, recuerda que tu forma de vivir el duelo es tuya, con sus tiempos y sus idas y venidas. Aquí estamos, cuando lo necesites.
Preguntas frecuentes sobre las fases del duelo
¿Es normal no pasar por todas las fases del duelo?
Sí, es completamente normal. Puedes reconocerte en algunas fases, en varias a la vez o en ninguna. Los modelos ayudan a poner nombre a lo que se siente, pero no describen una experiencia idéntica para todas las personas.
¿Cuál es la fase más difícil del duelo?
No hay una fase universalmente más difícil, porque cada persona vive la pérdida a su manera. Para algunas, lo más duro es asumir la realidad de lo ocurrido; para otras, adaptarse a la vida cotidiana sin lo perdido. Todas las vivencias son válidas.
¿Cuándo conviene pedir ayuda psicológica en un duelo?
Puede ser útil buscar apoyo cuando el malestar se hace difícil de manejar, afecta mucho a tu día a día durante un tiempo prolongado o sientes que necesitas un espacio para comprender lo que vives. Pedir ayuda es una opción válida en cualquier momento del proceso.
Referencias
4 fuentes
- American Psychiatric Association. (2022). Prolonged grief disorder. psychiatry.org
- Maciejewski, P. K., Zhang, B., Block, S. D., & Prigerson, H. G. (2007). An Empirical Examination of the Stage Theory of Grief. JAMA, 297(7), 716. doi.org
- Schut, M. S. H. (1999). THE DUAL PROCESS MODEL OF COPING WITH BEREAVEMENT: RATIONALE AND DESCRIPTION. Death Studies, 23(3), 197-224. doi.org
- Worden, J. W. (2018). Grief counseling and grief therapy: A handbook for the mental health practitioner. Springer Publishing, 5.ª ed.
Escrito y revisado por
Rocío Penas
Graduada en Psicología, con nº de colegiada CV-15480. Acompaña procesos de ansiedad, autoestima y trauma desde la cercanía, el respeto y el cuidado emocional. Este contenido tiene fines divulgativos y no sustituye la valoración de una profesional.
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