Mejor tratamiento para la ansiedad

Si te pregunto ¿has sufrido ansiedad? Imagino que muchas de vosotras levantaríais la mano.  No hablo de la ansiedad que consideramos adaptativa, hablo de la ansiedad que nos paraliza y no nos permite seguir con el ritmo de vida adecuado, esa ansiedad que aparece aunque no haya ningún peligro aparente (quedémonos con lo de aparente, ya que aunque tú no lo percibas, si la ansiedad aparece es porque dentro de ti hay algo que necesita ser resuelto) y que se manifiesta de forma continuada en el tiempo. Cuando sentimos ese malestar, intentamos buscar alguna forma de apaciguarlo y a veces no sabemos cómo, por eso hoy hablaremos del mejor tratamiento para la ansiedad.

¿Cuál es el mejor tratamiento de la ansiedad?

Cuando hablamos de ansiedad hacemos referencia a un conjunto de síntomas que no se manifiestan del mismo modo en todas las personas, ya que tiene orígenes muy distintos en cada una de nosotras (si quieres saber más sobre las causas de la ansiedad, pasarte por el artículo 10 causas de la ansiedad). También hay distintos grados de ansiedad, el extremo lo encontraríamos cuando padecemos un trastorno de ansiedad, como por ejemplo el trastorno por estrés postraumático, fobias, ansiedad generalizada, trastorno obsesivo compulsivo… Aunque todos ellos sean trastornos de ansiedad, cada uno tiene características particulares, por lo que requerirá de técnicas específicas en cada caso.

Es por eso que es muy complicado describir un tratamiento para la ansiedad que funcione para todas y cada una de nosotras. Dependerá de múltiples factores, como los que hemos comentado, y también de otros, como las herramientas de las que disponga la persona o la influencia del entorno.

De todas formas, igual que defiendo que no hay un tratamiento único para la ansiedad, sí hay dos componentes básicos para tratarla: Entenderla y exponerse a ella. Entender qué es la ansiedad, cómo identificarla, averiguar porque está ahí y especialmente, aceptar que en este momento nos está acompañando, aunque no nos guste. No nos va a servir de nada intentar quitárnosla de encima y luchar, porque esa forma de afrontar la ansiedad de hace más grande, le da más poder. Será más adecuado dejar que entre y charlar con ella, ver qué quiere decirnos, de ese modo podemos saber cómo gestionarla. Esta sería la base de cualquier tratamiento, y a partir de ahí se deberían buscar las herramientas más adecuadas para cada una.

El primer objetivo cuando queramos tratar la ansiedad será que la persona que sufre ansiedad aprenda a identificarla y después se exponga a ella, aprendiendo que técnicas le son más útiles para poder gestionarla.

Mejor tratamiento para la ansiedad

¿Cómo tratar la ansiedad?

Si queremos dar un primer paso, podemos empezar a entender cómo se manifiesta y qué técnicas podríamos utilizar para disminuirla en ese momento:

  • Fisiológico: Sensaciones corporales que experimentamos (sudoración, palpitaciones, tensión muscular…).

Técnica para tratar la ansiedad cuando se manifiesta a nivel fisiológico

Hay varias técnicas psicofisiológicas para reducir las sensaciones corporales relacionadas con la ansiedad. Una de las técnicas que podemos utilizar es la respiración diafragmática. Vamos a adquirir una posición cómoda y observaremos detenidamente cómo es nuestra respiración en ese momento. Seguidamente pondremos una mano en el pecho y otra en el abdomen e inspiraremos lentamente, llevando el aire al abdomen, contando hasta dos (la mano puesta en al abdomen se moverá, pero la del pecho se mantendrá quieta) y expiraremos lentamente contando hasta cuatro, sintiendo como el aire sale por la nariz. Si quieres saber más sobre técnicas de relajación para la ansiedad, tenemos un artículo del blog que habla de ello: técnicas de relajación para la ansiedad

  • Cognitivo: Se pone de manifiesto través de las emociones y pensamientos. Se anticipan preocupaciones, aparecen pensamientos negativos sobre uno mismo, se catastrofiza el futuro…Los pensamientos están altamente asociados a los estados de ansiedad. Es más, la ansiedad puede aparecer al anticipar problemas que aun ni han sucedido, es la conocida ansiedad anticipatoria de la que nos habló Rosalba en el Podcast.

Técnica para tratar la ansiedad cuando se manifiesta a nivel cognitivo

Atender a los pensamientos nos puede ayudar a modularla. Un ejercicio muy práctico es el de cuestionar esos pensamientos. Lo podemos hacer siguiendo la tabla que tenemos a continuación:

  • ¿Qué pienso?
  • ¿Qué emoción / sensación me acompaña?
  • Comprobar la veracidad
  • Pensamiento alternativo
  • Conductual: Patrones de conducta que realizamos cuando nos sentimos ansiosos, como reaccionamos ante la ansiedad (utilizando la comida, evitando situaciones temidas…). En general estas conductas se utilizan con la finalidad de evitar el malestar, pero paradójicamente aunque te parezca que en un primer momento te funciona, no es así. Lo único que promueven esos comportamientos es el agravamiento de la ansiedad, el no permitirse experimentarla en ese momento tan solo favorece que se manifieste más tarde y puede que con mayor intensidad.

Técnica para tratar la ansiedad cuando se manifiesta a nivel conductual

No evites esas situaciones que te puedan generan malestar, exponte a ellas. Por ejemplo, si te da miedo a hablar en público, obviamente no te subas a un escenario de un teatro, pero exponte a situaciones más cotidianas. De todos modos, exponerse a situaciones que generen niveles muy elevados de ansiedad sin tener pautas previas puede conllevar algunos riesgos, en este caso la ayuda de un experto será primordial.

Aunque sean técnicas que a primera vista pueden parecer fáciles, son un tanto complicadas cuando las pones en práctica, ya que requieren de un ejercicio de atención plena en una misma, de auto conocimiento. Lo más importante para tratar la ansiedad es que la persona que la sufre adquiera un papel activo en el tratamiento. Así que ármate de paciencia, mediante la práctica cada vez será más fácil aplicar las técnicas.

Ya sabes, si no puedes afrontar la ansiedad sola, puedes ponerte en contacto con nosotras para el servicio de terapias online, no hay mayor muestra de amor y fortaleza que cuidar de una misma.

¡Compartir es vivir!

Hija, hermana, nieta, amiga… ah y también psicóloga sanitaria. Le apasiona comprender la esencia del ser humano, el modo en que nos relacionamos con los otros, y todavía le da más importancia a cómo nos relacionamos con una misma.

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