Técnicas de autocuidado para el trabajo y el estrés

¿Sientes que cuando llegas de trabajar estás sin energía?, ¿Tienes la sensación de que convives con unos altos niveles de estrés?, ¿O que vas con el piloto automático desde que te levantas hasta que te vas a dormir? Si has respondido que sí en alguna de estas preguntas, puede que sea una señal de tu cuerpo diciéndote que necesitas parar un momento para escucharte.

Se ha normalizado tanto el hecho de ir a unos ritmos frenéticos conviviendo con altos niveles de estrés y viviendo en el hacer constantemente que cuando decidimos parar para cuidarnos o el cuerpo nos para a nosotras, no sabemos ni por dónde empezar. Y cuando llega ese punto nos cuesta identificar qué ha ocurrido, qué es lo que estamos necesitando y qué podemos hacer para atendernos.

Si sientes que todo esto te resuena, te invitamos a quedarte para que puedas descubrir diferentes recursos y técnicas de autocuidado para tu día a día, y así, empezar a construir una vida que cuide de ti.

Técnicas de autocuidado en el trabajo

La mayoría de las personas solemos pasar gran parte de nuestro día en el trabajo, muchas veces, sin parar ni un segundo. Pasando de una cosa a otra, con la mente a dos mil revoluciones y puede que con una larga lista de tareas. Quizá trabajando muchas horas sentada o puede que de pie de un lado a otro. O que tu trabajo implique mucha tensión o sea algo más distendido.

Sea como sea el trabajo, este nos acaba influyendo tanto a nivel mental y emocional, como también a nivel físico. Y, si no encontramos momentos para atendernos y cuidarnos, puede que lo acabemos notando al final del día sintiéndonos agotadas, sin energía ni fuerzas para hacer mucho más. Por eso es tan importante que tratemos de encontrar pequeños espacios para cuidarnos tanto antes y después, como también durante la jornada laboral.

Aun así, somos conscientes de que muchas veces es complicado, según el trabajo de cada persona, encontrar espacios para el autocuidado. Por eso hemos hecho una lista con diferentes técnicas de autocuidado para el trabajo, para que puedas elegir cuál de ellas resuena más contigo y se adapta mejor a ti.

Si sientes que es complicado llevarlas a la práctica durante la jornada, quizás puedes empezar por realizar algunas actividades para trabajar el autocuidado en tu día a día.

Hacer pausas

Incorporar pequeñas pausas a lo largo de tu jornada laboral (entre 1-10 minutos) para hacer algunas respiraciones conscientes, mover el cuerpo, hacer un escaneo corporal o tomarte una infusión. Esto te va a permitir liberar tensiones que se van acumulando y recargarte de energía.

Las pausas nos aportan claridad y nos dan la oportunidad de salir del piloto automático para conectar con nosotras mismas.

La frecuencia con la que hacer las pausas depende mucho de cada persona, pero te invitamos a que puedas ir introduciéndolas poco a poco. Puedes empezar por solo una e ir aumentando en la medida que sea posible para ti.

Sacudir y estirar el cuerpo

Tanto si pasas muchas horas de pie como sentada, incorporar el movimiento consciente te va a ayudar a soltar tensión, disminuir los niveles de estrés y relajar la musculatura.

Para ello, puedes sacudir tu cuerpo o hacer algunos estiramientos como los que te dejamos a continuación, para que te ayuden a que no se acumule tensión en tu cuerpo:

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Respiraciones conscientes

La respiración nos ancla al momento presente y acudir a ella durante la jornada puede ser muy beneficioso para ti. En la respiración nos encontramos con nosotras mismas y nos da esa bocanada de aire fresco que necesitamos para seguir trabajando.

Darte el regalo de parar un momento y conectar con la calma que hay en ti. Hacer de vez en cuando unas 4 o 5 respiraciones de forma consciente inhalando por la nariz y exhalando por la boca de forma profunda, puede marcar la diferencia en tu bienestar.

Escaneo corporal

Hacer un pequeño viaje por tu cuerpo en algún momento de la jornada laboral para ver cómo se siente, si está tenso, relajado, cansado, si hay dolor, sensaciones corporales…

Esta mirada hacia dentro te puede dar mucha información de cómo te encuentras y de lo que puedes estar necesitando.

Si estás tensa, quizás necesites estirar o sacudirte. Si te sientes cansada, quizás puedes hacer alguna pausa para tomarte una infusión o llamar a alguien. Si tienes alguna sensación corporal, puedes llevar tus manos ahí y respirarla.

Practicar la atención plena

Es frecuente encontrarnos en piloto automático, con la cabeza a mil por hora, preocupándonos por la larga lista de tareas y con dificultades para concentrarnos. Esto puede hacer que terminemos el día agotadas y sin fuerzas.

Practicar la atención plena como técnica de autocuidado para el trabajo, puede hacer que los niveles de estrés disminuyan, tu concentración aumente y encuentres una mayor sensación de bienestar. Para ello, prueba de estar presente al realizar alguna de las tareas. Focalizándote en lo que estás haciendo, poniéndole intención y respirando de forma consciente.

Técnicas de para eliminar el estrés

A continuación, vamos a compartir contigo algunas técnicas de autocuidado para el estrés, pero antes de seguir leyendo quizás puede ser interesante para ti saber más sobre el estrés y el cómo este nos afecta

Tener espacios para el disfrute

Encontrar espacios para ti en tu día a día para hacer más de eso que te hace bien. Espacios para jugar, disfrutar, divertirte y conectar con el placer puede ser muy liberador y regulador a todos los niveles (cuerpo, mente y emociones).

A veces entre tanto hacer se nos olvida la importancia de reírnos, mimarnos y conectar con el disfrute.

Te invitamos a guardarte al menos 5 minutos al día para ti. Cinco minutos donde puedes bailar, jugar a cosas que te gustaba cuando eras pequeña, conectar con la creatividad (dibujando, pintando, creando…), darte un masaje o quedar con personas vitamina con las que reírte un buen rato.

Dar paseos por la naturaleza

La naturaleza es un gran regulador de nuestro sistema nervioso y dar paseos por ella puede ser muy beneficioso para la salud.

Puede ser un paseo por la playa, el parque, la montaña o si no tienes la naturaleza cerca, puedes cerrar los ojos y viajar a ella a través de tu imaginación.

Si tienes la oportunidad de ir a pasear, puedes aprovechar para andar descalza, sentir la tierra bajo tus pies, respirar profundo y admirar la belleza que te rodea.

Conectar con los 5 sentidos

Los 5 sentidos nos aportan presencia y nos ayudan a bajar revoluciones. Conectar con ellos significa bajar de la mente para entrar en el cuerpo y esto nos va a ayudar, en gran parte, a reducir los niveles de estrés.

  • Para el olfato: ponerte en las muñecas unas gotitas de un aceite esencial que te relaje como puede ser de lavanda, encender incienso o una vela.
  • Para el gusto: saborear un alimento o comida que te guste de forma consciente sintiendo las texturas.
  • Para el tacto: darte un automasaje, llevar tus manos al corazón y hacer unas respiraciones, conectar con las plantas de tus pies.
  • Para la vista: observar el presente, ver imágenes o vídeos que te aporten paz.
  • Para el oído: hacer una playlist con música que te guste y escucharla, escuchar los sonidos de tu entorno.

Técnicas de autocuidado emocional

A veces entendemos el autocuidado como ciertas prácticas concretas como puede ser darnos un masaje o encender una vela. Y, por supuesto, estas pueden formar parte (aunque no tiene por qué), pero se nos olvida que el autocuidado va mucho más allá.

Autocuidado no es tanto lo que hacemos o dejamos de hacer, sino más bien el desde donde y el para qué. Y dentro de este cuidarnos, entra el autocuidado emocional.

A continuación, vamos a compartir contigo técnicas de autocuidado que te servirán para acompañarte a la hora de transitar emociones.

Identificar la emoción que estás sintiendo

Un primer paso es que puedas identificar la emoción que estás sintiendo.

Poder ponerle nombre a eso que se despierta en ti, puede ser un primer paso para empezar a acercarnos a esa emoción.

Ubicarla y sentirla en el cuerpo

Una vez has identificado la emoción, te invitamos a que puedas explorarla en tu cuerpo.

¿Dónde la sientes?, ¿de qué forma se está manifestando la emoción a través de tu cuerpo?, ¿qué sensaciones físicas se despiertan?

Por ejemplo… temperatura corporal, frecuencia cardíaca, respiración, tensión corporal, presión en el pecho, dificultad para tragar, boca seca…

Puedes crear tu propio mapa corporal de las emociones para ver dónde se siente cada emoción y tomar consciencia de las diferencias entre ellas.

Atenderla desde el cuerpo

Al sentirla y ubicarla en el cuerpo, nos damos la oportunidad de poder atenderla, también desde ahí.

¿Qué necesita esa sensación física?, ¿qué te pide el cuerpo y la emoción?

Quizás llevar las manos a esa sensación física, mover tu cuerpo libremente, bailar la emoción, hacer algunos estiramientos, llevar la respiración allí donde se encuentra la emoción en el cuerpo, masajear la sensación corporal…

Atenderla es darte el permiso de explorarte a través del cuerpo y de estar con lo que se siente en él. Aunque sabemos que, a veces, no es nada fácil hacerlo y puede ser un proceso más amable siendo acompañada por una profesional especializada.

Si sientes que te gustaría acercarte más a tu cuerpo, explorarte a través de él, seguir integrando técnicas de autocuidado para tu día a día, aprender a gestionar las emociones a través del cuerpo y atender las diferentes sensaciones corporales, puedes reservar tu primera sesión de terapia corporal integrativa.

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Fisioterapeuta integrativa especializada en dolor crónico y trauma. Su motor es acompañar a personas desde una mirada compasiva, respetuosa y amorosa.

2 comentarios en «Técnicas de autocuidado para el trabajo y el estrés»

    • ¡Hola, compañera! 💕 Muchísimas gracias por tus palabras, nos alegramos mucho de que te guste. ¡Un abrazo! 🫶🏻🌷

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