Qué es y cómo superar un trauma psicológico

Rechazar partes de una misma, hablarte con desprecio, no creerte suficiente, sentirte desconectada, revivir circunstancias duras como si volvieran a suceder… Todas estas consecuencias emocionales nos ayudan a entender qué es y cómo superar un trauma psicológico. Pero no solo acaba aquí, nuestro cuerpo también sufre y nos puede ayudar a comprender e integrar el pasado.

¿Qué es un trauma psicológico?

No se trata tanto de la causa, sino de las consecuencias que el trauma provoca. Diferentes experiencias pueden provocar un gran cambio en nuestra forma de ver el mundo y de regular nuestras emociones. El trauma psicológico, especialmente en etapas sensibles de nuestra vida (infancia) tiene consecuencias muy graves y duraderas. Es difícil de superar porque desvirtúa los esquemas de quien creemos que somos y nos aleja de nuestras emociones y de aquello que puede hacernos bien.

Es posible que muchas de las personas que están sufriendo las consecuencias de un trauma no sean aún conscientes de ello o hayan tardado en relacionar su dolor y sintomatología con su pasado. Para conocer en más profundidad qué es un trauma psicológico, sus consecuencias y algunos consejos para empezar a sanar os recomiendo que visitéis el artículo qué es y cómo tratar un trauma emocional.

Cuando quien te debe cuidar te daña

La adaptación y supervivencia de las personas es simplemente admirable. Pero uno de nuestros puntos fuertes como especie, como sociedad, es un arma de doble filo. Nuestras relaciones interpersonales conforman la red de apoyo más valiosa. Los vínculos de apego, desde que estamos en el vientre, nos guían y protegen, pero también nos hacen dependientes de quienes nos cuidan.

“Ya no estás rota, estás reconstruyéndote”

La muerte de un familiar, una catástrofe natural o un accidente pueden ser eventos traumáticos, pero aquellos provocados por otra persona son especialmente desgarradores y profundos. La sensación de que algo se rompe dentro de ti es muy frecuente e improbable que mejore sin hacer nada al respecto. Durante la infancia necesitamos aceptación, comprensión y amor. No eres culpable de cargar con las heridas invisibles de hace años. Te animo a que sigas leyendo para tomar parte activa de ello y evitar que esas heridas se sigan rasgando.

Raíces del trauma psicológico

Sin duda, la salud mental está condicionada por nuestras creencias. Los ojos con los que miramos el mundo y lo entendemos atraviesa directamente nuestras experiencias y emociones. Pero no son el único factor clave. Nuestro cuerpo también modula la mente, el estado emocional y nos ayuda a adaptarnos. El sistema nervioso periférico es un actor muy importante en nuestras vidas: un desajuste emocional puede provocar malestar físico y viceversa.

La negligencia parental física no son solo carencias alimentarias o la privación de recursos básicos como ropa. También lo es la falta de demostraciones de afecto, como los abrazos. Nuestro cuerpo tiene memoria. Si no se nos ha brindado un entorno que favorezca un apego seguro, sano, construiremos una relación negativa con nuestro cuerpo.

Cuerpo y mente están conectados y requieren de igual atención, una atención integrada. Cuidar nuestro cuerpo nos acerca a comprender qué es y cómo superar un trauma psicológico.

El cuerpo tras un trauma psicológico

Si los adultos que te educaron no sabían conectar con sus necesidades y no se comprendían a ellos mismos, tampoco pudieron enseñarte a hacerlo. Aprender a regularse requiere tiempo, y si en tu trauma psicológico el cuerpo estuvo implicado es probable que quieras desconectar de él.

La propia piel se vuelve extraña, una fuente de sufrimiento. El dolor es tan desagradable que lo más fácil es distanciarse. Pero ignorar lo que el cuerpo pide a gritos no solucionará el problema, solo conseguirá cronificar el malestar.

“Tu cuerpo habla y te pide que te cuides. Escúchate”

La mejor manera de ayudarte

Romper la inercia y superar un trauma psicológico es un camino largo y tan o más desagradable que las propias consecuencias de este. Sin embargo, se puede. Este tipo de problema no desaparece solo, requiere de acompañamiento profesional. Entre nuestra terapia online, contamos con las sesiones de terapia corporal que sin duda te podrán ayudar a aprender a leerte y sanar.

En este proceso de búsqueda de ti misma y tu bienestar, aquí tienes algunos puntos para trabajar:

  • Entender qué te sucede. Busca significado a todos los niveles: cognitivo, emocional, físico, relacional…
  • Reaprende a sentir tu cuerpo. Una mayor conciencia desvelará los bloqueos físicos y las creencias asociadas.

Da paso a las sensaciones

Tras un trauma psicológico conectar con tu cuerpo debe convertirse en algo constante en tu vida. Atiende a tus sensaciones agradables y desagradables, descríbelas, analízalas, aprende a estar con ellas. Estas técnicas de relajación para la ansiedad pueden darte el apoyo necesario en tus prácticas para conectar con tu cuerpo y tus emociones.

Recuerda que tu dolor es real, que eres válida porque existes y que mereces sentirte mejor.

¿Nos compartes?
Ayuda a que el contenido llegue más lejos

¿Nos puntúas con 5 estrellas?

Sus dos profesiones que le apasionan: intérprete de lengua de signos y psicóloga. Vegana y feminista por naturaleza, en continua formación y desaprendedora en sus ratos libres.

Deja un comentario