Dependencia emocional: qué es y cómo tratarla | Ep. 14

Valeria es psicóloga, nuestra nueva incorporación al equipo de psicoterapeutas. Hoy hablaremos con ella sobre un tema muy interesante, necesario y del cual nos habéis preguntado mucho: la dependencia emocional.

Qué es la dependencia emocional

Es la imposibilidad de alejarme de un vínculo que no funciona. Cuando la situación va claramente mal, no estoy bien, nos peleamos, no me trata bien… Y aun así no puedo soportar la idea de vivir sin la otra persona. La dependencia emocional puede ser unidireccional o bidireccional y se da en muchos contextos: de madre hija, entre hermanas, amistades, en relaciones laborales… Pero sucede especialmente en la pareja: imposibilidad total de despegarte, le depositas todo tu ser y responsabilizas de tu bienestar y autoestima.

Está obsesión está normalizada y muy relacionada con el amor romántico, que es muy posesivo. El otro lo es todo, darías la vida. Es una idea del amor muy malsana y extendida y naturalizada en nuestra sociedad. Lo encontramos hasta en las canciones: sin ti no soy nada, sin ti no puedo…

“¿Quien bien te quiere te hará llorar? ¡No! El amor NO DUELE”

La dependencia emocional no está ligada siempre a violencia o maltrato. Pero, aunque no sea maltrato, la dependencia emocional genera malestar, confusión… Creas unas expectativas que no puedes cumplir, no hay maltrato o relación, pero no puedo dejar de verla, no puedo quitármela de la cabeza. Estás obsesionada y bloqueada (inhabilitada a abrirte a otras personas). Aunque no haya relación estás enganchada, depositaste demasiado y no puedes dejarlo. No es amor, es dependencia. 

Causas de la dependencia emocional

Una causa es la replicación de patrones de conducta. Es probable que después de unos referentes durante tu infancia que eran sobreprotectores hayas generado dependencia y busques una pareja que te proteja. Creerás que no puedes sola y necesitas alguien. Porque creo no podré sola y necesito a alguien. 

Las relaciones de dependencia emocional las sufrimos el 90% mujeres y el 10% hombres. Hay un factor de género muy latente, debido al amor romántico, a las películas Disney. Precisamente, si crecemos bajo la educación Disney construimos un concepto del amor erróneo y sufridor. Podemos sufrir por los problemas de la otra, pero no debería hacerte un daño que podría evitarte. Si puede ayudarte, quererte, apreciarte y tratarte con cariño, pero no lo hace, entonces no es una relación de amor sana. 

Además, en una gran parte de las parejas occidentales gana más el hombre que la mujer, así que también hay una dependencia económica. A la hora de separarse esta situación influye mucho. 

La autoestima y la dependencia emocional

La dependencia emocional siempre correlaciona con una baja autoestima, una imagen pobre de ti misma y de tus capacidades. Es importante matizar la diferencia entre autoconcepto y autoestima. La primera es lo que la persona cree sobre sus habilidades. Mientras que la segunda es el amor que te tienes. 

Pongamos un ejemplo: una mujer que se sabe guapa, buena trabajadora, con buen sueldo, buenas amistades… Es consciente de todo lo que tiene, la imagen de sí misma está adaptada a la realidad. Pero se quiere poco y se busca a una pareja que le haga de espejo y le corrobore que se quiere poco. Si se quisiera huiría de la manipulación, de la falta de comunicación etc. 

Indicadores y consecuencias de la dependencia emocional

Si eres dependiente emocional lo sabes porque te obsesionas: necesito saber dónde está, que te conteste los mensajes rápidos. La otra persona es el centro de tu vida y necesitas que ella te tenga en su centro también.

Los síntomas son muy parecidos a la dependencia de una sustancia, se sufre muchísimo. Algunas de las consecuencias son:

  • No podemos tener un diálogo sincero o llegar a acuerdos.
  • No estás bien. Por unos segundos de falsa seguridad o pequeña felicidad te pasas mucho tiempo sufriendo, llorando, amargada, con ansiedad…
  • Rupturas repetidas con esta pareja. La pareja se nutre de esta reconciliación. Produce una dependencia a las emociones intensas tras la ruptura, tanto la bajada al romper como el subidón al volver y las promesas de cambio.
  • Querer cambiar al otro. No quieres a la persona como es, sino de una forma concreta. Si tenéis un proyecto de vida o valores diferentes te sometes y cedes para estar con la otra persona, o le pides a la otra persona que cambie por ti.

Tengo una relación de dependencia emocional: ¿qué hago?

Darte cuenta es fundamental, el punto de inflexión. Cuando puedes reconocer que estás en esta relación de dependencia y no es sano hay dos emociones muy fuertes: la tristeza ante el problema, pero también la esperanza de conocer de qué se trata, por qué te pasa y saber que hay herramientas concretas que te pueden ayudar. 

Paso a la acción: muchas veces nuestras amistades con el tiempo se cansan y tú te cansas de la misma historia y que nada cambie. Pero cuéntalo, pide ayuda. Hay que acabar todo contacto. Hay libros de autoayuda y ayuda profesional. Es muy complicado, no lo minimicemos. 

¿Es posible salir de una dependencia y mantener la relación y convertirla en algo saludable? Es necesaria mucha psicoeducación sobre qué es una pareja sana y no sana. Tendréis que fortalecer autoestima, habilidades del yo, planear soluciones para posibles recaídas y para la abstinencia (igual que la adicción a una sustancia). De la mano de una profesional formada es más fácil, pero aún y así es complicado y la probabilidad es baja.

Vosotras preguntáis sobre dependencia emocional

Consejos sencillos que nos pueden ayudar a identificar, mejorar y prevenir la dependencia emocional

  • Identificar: en una relación tienes que sentirte bien tú y tu pareja te suma, te aporta. Cuando la relación es más fuente de sufrimiento que de bienestar, alarma.
  • Mejorar: comunicación dentro de la pareja. Si no funciona de natural buscad ayuda profesional.
  • Prevenir: nuestra historia de vida y una buena autoestima. Quiérete.

¿Cómo diferencio el amor de la dependencia emocional?

El amor no te hace mal, no daña, no te hace sufrir. Hemos normalizado el amor desde la dependencia emocional y nos genera confusión y dificultad para reconocer el amor.

Valeria, ¿qué le dirías a todas las mujeres que estén ahora en una relación de dependencia emocional? Hay salida. Toma conciencia, no tengas miedo, busca ayuda y haz terapia online si lo necesitas. Puedes salir de esta situación. El problema no lo tienes tú. No eres tonta, no has elegido mal. Hay circunstancias que te han llevado a esta relación. No hay nada malo en ti, por lo tanto, no estés con ninguna pareja que te haga pensar que sí. Hay buenas profesionales que te pueden ayudar a tomar un camino precioso de crecimiento personal. Se puede vivir distinto.

Gracias por acompañarnos una semana más. Nos escuchamos el próximo domingo. Como siempre, GRACIAS 💖 Gracias también por vuestras puntuaciones y comentarios en SpotifyIvoox y en Itunes eso nos ayuda a crecer.

¡Un abrazote!

Humana en constante aprendizaje y evolución además de fundadora y CEO de Somos Estupendas.

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